Mady Cissé Ba, vocal de la faAM: "Regularizar no es solo rellenar papeles, es devolver la dignidad a las personas"
Islam en Murcia - 22.06.26 - Mady Cissé Ba
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| Mady Cissé Ba, vocal de FAAM |
Artículo escrito por Mady Cissé Ba, vocal de la Federación de Asociaciones Africanas de Murcia:
"A solo una semana de que termine el proceso extraordinario de regularización, creo que es el momento de pararnos a pensar. Necesitamos reflexionar con calma sobre lo que esta medida ha significado para cientos de miles de personas migrantes.
Primero, quiero dar las gracias de corazón al movimiento Regularización Ya. Su lucha social y política ha sido clave para poner este tema sobre la mesa. También hay que reconocer el paso del Parlamento español al impulsar y aprobar una medida que, al final, responde a una realidad que ya existía en nuestras calles.
Regularizar no es solo rellenar papeles. Significa devolver la dignidad a las personas. Les permite disfrutar de sus derechos y cumplir con sus deberes como ciudadanos de pleno derecho. Además, es la forma más eficaz de acabar con la economía sumergida, la explotación en el trabajo y la exclusión social.
Sin embargo, desde las asociaciones de personas migrantes hemos vivido de cerca muchas piedras en el camino durante todo este proceso. Una de las mayores trabas ha sido el poco valor que la Administración ha dado a las asociaciones de migrantes como aliadas. Un ejemplo claro es lo que le pasó a la FAAM (Federación de Asociaciones Africanas de Murcia): rechazaron su solicitud para ayudar en los trámites solo por no tener personal en nómina.
Es una contradicción, porque estas asociaciones son las que están en el día a día con la gente, conocen sus problemas reales y entienden sus vidas mejor que nadie. Por desgracia, no se ha aprovechado su potencial.
También toca hablar del papel de algunas ONG. Aunque muchas hicieron un gran esfuerzo, muchísimos solicitantes sufrieron esperas larguísimas para conseguir el informe de vulnerabilidad. Lo que tendría que haber sido un trámite rápido se convirtió, demasiadas veces, en un camino largo y lleno de obstáculos.
Aquí hay una contradicción tremenda: si alguien necesita regularizar su situación para tener derechos, ya es vulnerable. Es obvio. Por eso, pedir un trámite extra para demostrar esa vulnerabilidad solo sirvió para retrasar la entrega de las solicitudes.
Por otro lado, muchas personas se encontraron con las puertas cerradas en ciertas entidades si no formaban parte de sus programas de siempre. Y los servicios sociales de los ayuntamientos tampoco reaccionaron con la rapidez que se necesitaba; a menudo se limitaron a atender a personas sin hogar y derivaron al resto a otros sitios para conseguir los papeles.
Los problemas no acabaron al conseguir el certificado. Presentar la solicitud final fue otra odisea. Algunas entidades tuvieron miedo de gestionar los expedientes más complejos por temor a las responsabilidades o a posibles denuncias si luego faltaban papeles o surgían errores administrativos.
Aún así, quiero poner en valor el trabajo de los profesionales y colectivos que se echaron a la espalda el peso de tramitarlo todo. Correos, gabinetes de abogados, sindicatos y varias organizaciones se dejaron la piel para que miles de personas llegaran a tiempo antes del cierre del plazo.
Hago una mención muy especial a la Asociación Rumiñahui. Como organización de migrantes, se activó al máximo para apoyar directamente a muchísima gente de cualquier nacionalidad. Demostraron lo necesarias que son las asociaciones creadas y gestionadas por los propios migrantes comunidades.
Cuando este proceso termine del todo, necesitaremos hacer un balance serio. Será fundamental saber cuántos expedientes presentaron las ONG, cuántos los abogados y qué aportó cada uno. Solo así sabremos qué funcionó bien y qué falló.
Si en el futuro se vuelve a abrir un proceso de regularización, esta experiencia nos tiene que servir para diseñar trámites más sencillos, rápidos y, sobre todo, más humanos y cercanos a la realidad de la gente".

Mady Cissé Ba lo expresa perfectamente: la regularización no va de papeles, va de dignidad.
ResponderEliminarHablar de derechos humanos es hablar de respeto, inclusión y justicia.
Un recordatorio imprescindible en el debate público.