ATIM celebra el 1 de mayo por "los miles de inmigrantes que trabajan de sol a sol por un sueldo miserable y bajo condiciones deplorables"

Islam en Murcia - 01.05.26

Plantaciones en el campo de Cartagena, abril de 2026. IEM.

Comunicado de prensa

“De Chicago a España: 140 años después, la lucha obrera sigue siendo frontera y trinchera”

Este día 1 de mayo de 2026, desde la Asociación de Trabajadores e Inmigrante Marroquíes (ATIM) os invitamos a celebrar el Día Internacional de los Trabajadores. Una onomástica que conmemora la lucha, sin fronteras, de los trabajadores de todo el mundo en pro de unas condiciones laborales honorables que garanticen la dignidad de las personas. Y es que hoy, como cada año, vuelve a ser 1 de mayo de 1886. Hoy, cualquier lugar del mundo vuelve a ser Chicago. Y es así porque la extrema derecha vuelve la vista hacia Argentina. Milei ha aumentado la jornada laboral hasta las doce horas, ha flexibilizado el despido y debilitado a los sindicatos, en un intento progresivo de reducir a la nada la lucha obrera de todos los tiempos. Hoy, 140 años después, aquella reivindicación de la jornada laboral de las ocho horas sigue en peligro.

Desde ATIM queremos redirigir el homenaje a los llamados los Mártires de Chicago, aquellos sindicalistas anarquistas ejecutados en Estados Unidos, hacia los miles de inmigrantes que trabajan de sol a sol bajo los invernaderos, recogiendo fruta, en la construcción… con un sueldo miserable y bajo unas condiciones labores deplorables. Sin derechos, sin convenio, sin bajas laborares, sin indemnizaciones... Y eso nos obliga a volver la mirada, no hacia 1886, sino hacia 1820 para conseguir abolir la esclavitud definitivamente.

El 28 de abril, celebramos el día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Es verdad que los accidentes laborales ocurren cuando confluyen ciertas circunstancias que hacen que el cuidado que ha de poner cada trabajador se vea superado por ellas. Es cierto que esa intervención del azar nos hace vulnerables, pero no lo es menos que es precisamente la previsión de esas circunstancias la que corresponde a las empresas. Esa es su responsabilidad. Porque esa previsión es la que reduce nuestra vulnerabilidad como empleados y la que evita las 735 vidas de trabajadores cercenadas en 2025. De ellas, 97 lo han sido por caídas y golpes, 82 por aplastamiento y 151 por accidentes in itínere, que son aquellos que sufre un trabajador al ir o volver del lugar de trabajo y que sufren de manera especial los inmigrantes. Sólo hace falta ver las decrépitas furgonetas atestadas de trabajadores, que los llevan y traen al tajo cada día, para entender la razón de esos accidentes.

Los trabajadores inmigrantes en España se llevan la peor parte. Enfrentan un riesgo de un 34% mayor de padecer accidentes laborales mortales y un 13% superior de sufrir accidentes no mortales en comparación con los trabajadores nativos. El 80% de los accidentes laborales que sufre el colectivo migrante ocurre en puestos de baja o nula cualificación. Los empleados tenemos la obligación de denunciar los incumplimientos de la normativa de seguridad en el trabajo, es nuestra vida o nuestra salud las que están en juego, pero es una pretensión ilusoria. Es la falta de formación, las barreras idiomáticas, los contratos temporales y la necesidad económica de aceptar puestos de mayor riesgo los que incrementan esa tasa de accidentes porque reducen al máximo esa posibilidad de denuncia. La invisibilidad de los inmigrantes sin papeles convierte en delirante cualquier posibilidad de denuncia. Los trabajadores irregulares evitan por todos los medios denunciar por temor a la deportación y eso hace que la tasa real de accidentes mortales sea mucho mayor que la oficial.

Desde ATIM queremos aprovechar este Primero de Mayo para reivindicar igualdad de obligaciones y derechos laborales para los trabajadores migrantes, sea cual sea su lugar de procedencia y, de forma especial, reclamamos seguridad en el trabajo. Además, queremos denunciar también las mentiras con las que la extrema derecha intenta crear división entre los trabajadores y odio hacia los inmigrantes.

Cuando el popular Juan Enciso vociferó aquello de: “A las ocho de la mañana todos los inmigrantes son pocos, a las ocho de la tarde sobran todos” evidenciaba que algunos empresarios olvidan que los migrantes somos seres humanos. No son pocos los casos en los que se nos hace sentir que no pasamos de ser más que herramientas de su enriquecimiento, poco más que una llave inglesa. No podemos dejar que pisoteen nuestros derechos ni que denigren nuestra dignidad.

A fines del siglo XIX, Chicago era una ciudad de inmigrantes que llegaban del oeste, del sudeste y de todo el mundo. Una ciudad industrial como cualquier otra de España, aunque el proceso haya sido más lento. Desde ATIM, nuestro principal objetivo es trabajar en pro de la convivencia pacífica y respetuosa entre todas las personas que habitamos este país. Pero una parte de la sociedad española parece no entender todavía la importancia de nuestra aportación a la consolidación del estado del bienestar del que disfrutamos. Quizás sea bueno que se planteen qué sería de la economía española si un día los inmigrantes imitaran las posiciones de los obreros de Haymarket. Que nadie nos engañe, que nadie os engañe, sea cual sea tu origen, los problemas laborares que sufrimos son los mismos. Por eso hoy, más que nunca, es necesario que no nos dejemos engatusar por aquellos que pretenden convertir a los obreros migrantes en enemigos del resto de los asalariados. Nuestra verdadera enemiga es la pobreza, las condiciones laborales abusivas, la inseguridad en el trabajo y todos aquellos que se enriquecen explotándonos laboralmente.

A 30 de abril de 2026 equivalente a 13 de Du Al Qa´da de 1447 Hijria

Junta directiva de ATIM

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