Perdió África, perdió Senegal, perdió el fútbol

Islam en Murcia - 19.01.26 - P. Ros

Aficionados marroquíes viendo la final de la CAN 2025 en un bar de Torre Pacheco

Senegal ganó la Copa África dando un espectáculo antideportivo jamás visto sobre un terreno de juego. Con la retirada del equipo a los vestuarios al negarse a aceptar una decisión arbitral, Senegal no solo se cargó una final que estaba siendo competida y emocionante, sino que se acabó de un plumazo con la buena imagen que el fútbol africano había dado hasta ese momento en la Copa África 2025.

Lamento decir que lo ocurrido después del comportamiento del entrenador senegalés, Pape Thiaw, y sus jugadores, nada tuvo sentido ni validez deportiva alguna por mucho que hubiera una ceremonia de entrega de la Copa África. Senegal debería haber sido descalificado, habría sido la decisión más justa, la única aceptable.

Unos verán penalti, otros no, para mí fue claro el derribo a Brahim Díaz dentro del área. El VAR lo refrendó. La actitud de los futbolistas y el entrenador de Senegal después de que el árbitro señalara penalti y hasta que Brahim Díaz lo ejecutó, fue bochornosa, tanto como la de los seguidores senegaleses que se dedicaron a arrancar butacas y lanzárselas a las fuerzas de seguridad del estadio. 

Con ese comportamiento antideportivo hacia el árbitro y los jugadores marroquíes, el equipo de Senegal condicionó la final, que dejó de ser un partido de fútbol para convertirse en un show.

Que fallara el penalti Brahim Díaz es anecdótico. Si lo hubiera marcado la victoria marroquí tampoco habría tenido el mismo sabor, el partido de fútbol terminó cuando los senegaleses se fueron al vestuario. Si Marruecos hubiera ganado 1-0 con gol de Brahim de penalti en el último minuto, habríamos tenido que soportar maledicencias sobre Marruecos de por vida.

Que marcara Senegal y le dieran la Copa África carece de mérito, pues ya no se estaba jugando un partido de fútbol, aquello era una pantomima patrocinada por la FIFA. La selección marroquí no se pudo sobreponer en ningún momento al impacto de ver como sus rivales se retiraban al vestuario haciéndoles sentir culpables de una situación que ellos no buscaron, fruto de una jugada normal en un partido de fútbol normal.

La afición de Senegal merece que su selección gane jugando al fútbol, no como lo hizo anoche.

Marruecos ha sido, con mucho, lo mejor de esta Copa África, no solo en lo futbolístico, sino en lo organizativo, ya que ha acogido aficiones de todo el continente garantizando la seguridad, y ha sabido afrontar todo tipo de presiones de sus enemigos políticos, bien rodeados de un ejército de periodistas que odian Marruecos y lo demuestran sin complejos.

El daño a la reputación del fútbol africano es irreparable, la mancha que dejó Senegal yéndose al vestuario por una rabieta de patio de colegio, tardará en limpiarse o quedará para siempre.

Mi análisis previo al partido lo puedes ver en la televisión marroquí, este es el video:

Con lo acaecido anoche en Rabat perdió África, perdió Senegal, perdió el fútbol.

Una lástima.

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