martes, 13 de diciembre de 2016

Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar recogen el Premio Sájarov 2016

Islam en Murcia - 13.12.16
Fuente: Parlamento Europeo

Las ganadoras del Premio Sájarov 2016, Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar, supervivientes yazidíes del cautiverio del Estado Islámico en Irak, recogieron el martes el galardón en una ceremonia durante la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Escaparon de la esclavitud sexual y se han convertido en portavoces de las mujeres afectadas por la campaña de violencia sexual del grupo terrorista, así como de la perseguida minoría yazidí. 

La comisaria Mogherini con las premiadas Nadia y Lamiya
 “Fui vendida cuatro veces por el Daesh” como esclava, señaló Aji Bashar ante el pleno. En un emotivo discurso, narró su terrible experiencia con el grupo terrorista y cómo quedó seriamente desfigurada durante su huida y su amiga de la infancia y otra niña murieron.

“Junto a una amiga mía y una niña de nueve años”, también violada por los captores, “logramos escapar, pero antes de llegar a un sitio seguro, mi amiga Kathrin pisó accidentalmente una mina terrestre, explotó, y lo último que oí fueron sus gritos mortales, lo peor que he oído en mi vida”, explicó.

“Creo que puedo ser la voz de las víctimas, de los que no tienen voz. El Premio Sájarov me da una gran fuerza” para llevar a cabo esa tarea, dijo. Aji Bashar subrayó que “más de 3.500 niños y mujeres están aún secuestrado como esclavos por el Daesh. Cada día mueren mil veces”.

Las galardonadas piden protección para la comunidad yazidí

"Daesh y los extremistas entraron el 3 de agosto (de 2014) para acabar con la existencia de los yazidís. Nos dieron a elegir: la muerte o (convertirnos al) Islam”, dijo Nadia Murad. 

“No cabe duda de que el Daesh cometió un genocidio. Este genocidio no fueron sólo asesinatos, sino que también consistió en esclavizar a mujeres de manera sistemática y secuestrar a niños”, continuó, recordando el día en que fue capturada como esclava sexual y la mayoría de su familia asesinada.

"Hoy, mi comunidad se ha desintegrado bajo el peso del genocidio", añadió, y pidió el procesamiento internacional de los perpetradores.

"El medio millón de yazidíes en Irak son los últimos miembros de esta comunidad en Oriente Medio”, dijo Murad. Ambas pidieron el establecimiento de zonas seguras en el país para la comunidad yazidí y otras minorías, o que como alternativa los yazidíes sean acogidos en territorio comunitario.

"Vemos a Europa como un símbolo de humanidad, y Europa realmente lo está confirmando hoy. Europa debe seguir siendo un modelo para el mundo, un modelo para la convivencia de pueblos y culturas ", dijo Murad.

Luchar por los que quedan atrás

"Han sufrido indecibles atrocidades, sobrevivieron al cautiverio y escaparon y encontraron exilio. Superaron el miedo y el dolor y finalmente han encontrado refugio con nosotros aquí en Europa. Ambas, Nadia y Lamiya, luchan por los dejados atrás. Luchan contra la impunidad y la justicia”, dijo el presidente del Parlamento, Martin Schulz, durante la ceremonia.

Schulz también consideró que la Corte Penal Internacional debe investigar los crímenes cometidos por el llamado Estado Islámico y recordó que Europa tiene el deber de proteger a las personas perseguidas.

“Nosotros, las comunidades democráticas que vivimos en partes más prósperas del mundo, a veces rechazamos darles protección. Es una vergüenza. Es insoportable”, agregó.

Schulz también recibió a los finalistas del Premio Sájarov de este año, el periodista turco Can Dündar y el activista ucraniano Mustafa Dzhemilev, y reiteró su llamamiento a las autoridades saudíes para que liberen de inmediato al bloguero saudí Rafi Badawi, ganador del Sájarov el año pasado.

Los discursos de las ganadoras fueron respondidos con una gran ovación con el hemiciclo en pie. El presidente Schulz presentó al hermano pequeño de Lamiya, que se ha reunido con ella tras 18 meses en un campo de refugiados.

Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar

Murad y Aji Bashar proceden de Kocho, un pueblo situado en la provincia iraquí de Sinjar, donde el 3 de agosto de 2014 el EI masacró a todos los varones de la aldea. Las mujeres jóvenes fueron secuestradas y utilizadas como esclavas sexuales.

Ambas lograron escapar, Nadia en noviembre de 2014 y Lamiya en abril de 2016.

Murad, de 23 años de edad, y Aji Bashar, de 18 años, viven ahora en Alemania dedicadas a sensibilizar acerca del sufrimiento de la comunidad yazidí de Irak, una minoría religiosa sometida a una campaña genocida por militantes del EI. Luchan también por las mujeres afectadas por la campaña de violencia sexual del grupo terrorista.

Más sobre el premio Sájarov

El Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, que concede cada año el Parlamento, fue creado en 1988 para recompensar a personas o colectivos que se esfuerzan por defender los derechos humanos y las libertades fundamentales. El premio tiene una dotación de 50.000 euros.

El año pasado el galardón recayó en el bloguero saudí Raif Badawi.que continúa en prisión por subir contenido a su web considerado blasfemo por las autoridades saudíes. Fue detenido en 2012 y, posteriormente, condenado a diez años de prisión, 1.000 latigazos y una multa.

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