martes, 13 de diciembre de 2016

¿Es Murcia un foco de radicalización yihadista?

Islam en Murcia - 13.12.16
Paulino Ros

Mapa que señala a Murcia como uno de los 3 focos de radicalización
El periodista y corresponsal Ignacio Cembrero presentará en Murcia su libro La España de Alá, sobre los musulmanes en España, este miércoles 14 de diciembre, a las 18.00 horas, en la Sede del Colegio de Periodistas (Gran Vía Escultor Salzillo, 5), en un acto dentro del Plan RefugiUM de la Universidad de Murcia.

En esa obra Cembrero publica un mapa elaborado por el Ministerio del Interior, que pone a Murcia como tercera zona de radicalización en España después de Barcelona y Madrid.

Ignacio Cembrero
«A mí no me asusta que vengan a España los musulmanes y que su número siga creciendo. Creo que la llegada de inmigrantes es más una oportunidad que una amenaza: dinamiza y estimula al país receptor y es una pérdida para el país de origen», explica Cembrero sobre su última obra, en la que ofrece nuevos datos sobre los casi dos millones de musulmanes que viven en España, un 4 por ciento de la población española en la actualidad. Una comunidad que, comparada con otros países europeos, es menos numerosa y conflictiva, pese al terrible atentado del 11-M en 2004.


En este aspecto, el libro de Cembrero incluye un mapa secreto elaborado por el Ministerio del Interior que muestra el índice de radicalización por provincias –con cifras hasta ahora inéditas–, un fenómeno que, con Madrid (por cuestiones demográficas) y Barcelona a la cabeza –con más de 6.000 puntos conflictivos, un 18% del total–, se concentra sobre todo en la costa mediterránea española (Murcia, Alicante, Valencia, Girona, Málaga, Almería) y también en Ceuta y Melilla, donde el caldo de cultivo entre los jóvenes es preocupante. En Córdoba se registran niveles bajos de radicalización, con tan solo 154 puntos conflictivos.

«La causa de la radicalización es que las nuevas generaciones intentan resolver su problema de identidad, muchos no se sienten ni de aquí ni de allí, y lo único que les define es la religión», dice el autor, quien puntualiza que no asocia el Islam con el terrorismo, aunque opina que «los musulmanes deberían ser mucho más activos en el rechazo de la violencia». «El peligro que acecha a España está por ahora fuera, fundamentalmente en el norte de África, y no dentro, aunque hay que seguir atentos, sobre todo al avance del Estado Islámico en Libia».

«La población musulmana sigue aumentando pese a la crisis porque mantienen sus pautas demográficas (más hijos) y porque se reagrupan familiarmente (buscan cónyuge en sus países de origen). España no ha sido un polo de atracción de inmigrantes tradicional, pero la situación cambiará por el cierre de otras vías de entrada. Los inmigrantes seguirán viniendo, y hay riesgos con Mauritania y a largo plazo con Argelia, por la caída del precio del petróleo. Las estimaciones de las cifras de musulmanes en Europa hablan del 10,5% de la población en 2035», explica.

La España de Alá es un recorrido por las comunidades musulmanas desde Ceuta a Cataluña, por sus aspiraciones, sus formas de vivir su religión, sus divisiones… «El Islam es una religión muy fragmentada y descentralizada. Las influencias extranjeras tienen mucha importancia y también la rivalidad entre las diferentes escuelas, que se refleja en los canales de televisión: el iraní es político, mientras que el saudí es religioso (wahabismo). Incluí la relación entre Pablo Iglesias y la televisión iraní para ilustrar esas diferencias entre iraníes y saudíes», explica Cembrero. Sobre los aproximadamente 20.000 conversos, indica que «antes procedían mayoritariamente de la izquierda, pero ahora la mayoría son jóvenes con vidas desestructuradas que abrazan la religión (algunos de forma radical) como forma de luchar contra la globalización».

El libro que publica La Esfera también cuenta cómo muchos de los derechos de los musulmanes no se aplican en nuestro país. Cembrero denuncia la incapacidad del Estado y las comunidades autónomas en materia de educación religiosa, la financiación, las dificultades para abrir locales de culto… Esto también se refleja en el voto: «Los musulmanes españoles votan muy poco. Pero en otros países se sabe su tendencia: en Francia votan a los socialistas, en Gran Bretaña a los laboristas. En Cataluña va a suceder lo mismo el día que acudan a las urnas, por eso CiU se opuso a que los inmigrantes votaran en las elecciones municipales», dice el autor.

2 comentarios:

  1. Y????? Es bueno o no estar rodeado de musulmanes?

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  2. La opinión de expertos y analistas es valiosa pero la realidad es otra. Por un lado ser musulmán inmigrante no sé cómo lo define Cembrero: nos contáis según la nacionalidad de origen o se cuetan los que acuden a la mezquita? Y por cierto no todos los musulmanes son fans de tener hijos.... estamos tan divididos y diferentes que personalmente no me siento identificad@ con el perfil de inmigrante musulmán en Europa. Hoy somos tres grupos de inmigrantes: los que vienen a buscar trabajo, los que vienen a estudiar y muchos se quedan a trabajar y los que vienen buscando la libertad. Ninguno ha venido consciente de que trae con él su religión...
    Y por otro lado, la nacionalidad de un niño que nace en España debe ser Española. Conocí niños y niñas cuyo problema de identidad es debido a que viven aquí desde que nacieron y sus pasaportes son de un país que desconocen. Sus padres les hablan de SU PAÍS pero de hace más de 10 años, en el pais que dejaron o sea hasta la imagen que tienen no es actual. Les obligamos a ser extranjeros...y los contamos como inmigrantes... musulmanes... y nunca migraron. Son Españoles privados de su derecho de serlo.
    Y tercero porqué pagamos impuestos y respetamos la Constitución pero no tenemos derecho al voto? Tanto se teme el voto de las minorías?
    Aún no he leído el libro ni vi el mapa.... volvermos a este debate....

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