jueves, 30 de septiembre de 2010

El conceptual Boris Charmatz y la marroquí Bouchra Ouizguen traerán danza contemporánea a la bienal de arte Manifesta 8

Fuente: que.es (30/9/2010)

Las exhibiciones serán en Murcia y Cartagena dentro del programa de inauguración

Manifesta 8, a través de la selección realizada por el colectivo tranzit.org para la bienal, acercará dos conceptos distintos de danza contemporánea en los días de su inauguración. El viernes 7 de octubre, durante la jornada inaugural de Murcia, podrá verse en el Espacio 0 del Centro Párraga de Murcia (hasta completar aforo) Madame Plaza de Bouchra Ouizguen, una pieza basada en la lucha contra la exclusión social y la necesidad de hacer visible la cultura femenina marroquí.

Por su parte, el director del Centro Coreográfico Nacional de Rennes y Bretaña, Boris Charmatz, traerá Levée Des Conflicts dentro de los actos de inauguración de la bienal en Cartagena, el sábado 8, en la Cuesta del Batel de Cartagena, donde el concepto de inmovilidad será el protagonista.

El viernes 7 podrá verse Madame Plaza a las 20.15 horas en el Espacio 0 del Centro Párraga. Pieza realizada por Bouchra Ouizguen donde aparece junto a tres bailarinas de su ciudad natal que, durante décadas, se han visto limitadas a exponer sus cuerpos únicamente para un público masculino, según han informado fuentes de la organización.

Las Aïtas marroquíes cumplían un papel similar al de las geishas japonesas o las cortesanas del período romántico europeo. En la actualidad, las Aïtas son mujeres a quienes se invita a fiestas y a bodas para amenizarlas con cantos y bailes. A comienzos del siglo pasado eran apreciadas por los ricos y los poderosos pero hoy se ven constantemente amenazadas por la vergüenza social, la soledad y el menosprecio, pese a que continúan siendo objeto de fantasía y adulación.

El canto y el suave contoneo de caderas de las Aïtas, apenas perceptible pero incisivo, fascinó a Bouchra Ouizguen, que en su día fue bailarina árabe en solitario. La imagen de las mujeres en Marruecos es ambivalente: a las Aïtas o bien se las odia, o bien se las envidia por la posición que ocupan en el seno del mundo masculino de su país.

El encuentro entre Bouchra y las Aïtas se produjo tras años de investigación en busca de nuevos conocimientos y aprendizajes hasta que un día la artista se dio cuenta de la gran riqueza artística que, casi a la vuelta de la esquina, encerraban las bailarinas de su tierra.

La importancia de estos bailes radica en que en sí mismos expresan la libertad del cuerpo femenino y lo guían a través de la música, en ocasiones, al margen de los dictados de la mente. El montaje de Ouizguen pretende rendir tributo a estas mujeres, que con sus canciones y bailes, injustamente tachados como vulgares y meramente folclóricos, han contribuido a enriquecer la cultura de su país.

El sábado 8 podrá verse en la Cuesta del Batel de Cartagena a las 19.30 horas la pieza creada por Boris Charmatz para Manifesta 8 "Levée des conflicts". La figura del coreógrafo francés estará siempre ligada a la de su genial profesora, Odile Duboc, una de las grandes agitadores y figura destacada de la danza contemporánea francesa en los años ochenta. La danza inculcada por Odile Duboc ha hecho de Boris Charmatz uno de los más geniales coreógrafos conceptuales de la nueva danza francesa.

En Levée des conflict, Charmatz pondrá sobre el escenario a 26 bailarines que actuarán en una original forma de "coreografía inmóvil", donde todo el mundo estará en movimiento, oscilando, dando vueltas hipnóticas, aunque la sensación será la del "no movimiento" y es que su idea es la de jugar con la suspensión de la gravedad de los cuerpos.

Cada bailarín se verá atrapado en el movimiento tanto del bailarín que le precede, como el que el sigue, creando una coreografía en la que todo es simultáneo. Los cuerpos se irán remplazando unos a otros. La estructura irá girando, pero la sensación será de una pieza totalmente estable, de una escultura, donde no habrá ni principio, ni fin, donde no hay acción, donde no hay drama. La pieza por lo tanto no se presentará como una pieza de baile en sí. Levée des conflict se presenta más que como una pieza de danza, como una de "obra de arte" que el espectador pueda ver como si estuviese en un museo, y donde observar como los bailarines evolucionan.

Charmatz, pese a que sigue actuando en las algunas creaciones de Odile Duboc, Fanny de Chaillé, Alferi Pierre y Stuart Meg, se ha convertido en uno de los grandes creadores franceses de nueva danza. Alumno de la escuela de danza de Paris y del conservatorio de Lyon, trabajó siempre con los grandes nombres del contemporáneo francés. Sus piezas destacan por ser totalmente experimentales y busca el contacto con el público de una forma atípica.

Entre sus creaciones más recientes destaca el reciente homenaje que creo para Merce Cunningham, una de las grandes figuras vanguardistas que expandió no sólo las fronteras del ballet moderno en el siglo XX, sino también las de las artes visuales y teatral, en el festival de danza 'Tanz im August'.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Re-velando el Islam

Fuente: diagonalperiodico.net (25/9/2010)

En los dos meses de verano 16 municipios españoles vetaron el uso del velo integral en los edificios municipales. El debate, que llegará al Congreso en breve y se reabrirá en Francia en otoño, giraría entre la seguridad pública y la libertad de la mujer. ¿Puede ser una operación política que busca distraer la tensión social, formateando las poblaciones en un ideal reaccionario de ‘valores occidentales’?

- Las mujeres también tienen voz sobre el velo

La polémica suscitada sobre el uso del hiyab primero y el burqa’ más tarde –salvando las importantes diferencias–, se encuentra íntimamente relacionada con la “idea de Europa”. Esto es, la definición de un nosotros occidental que se construye en términos negativos, a partir de lo que ‘no somos’, que se concretiza en el imperativo de crear al Otro, partiendo de una premisa indiscutible: la ‘idea’ o convicción de una superioridad intrínseca de la ‘civilización occidental’ que la sitúa por encima de las demás, que la convierte y emplaza, en la medida de todas las demás. El Otro, tal y como ‘Occidente’ lo presenta, lo representa, lo convierte en objeto de estudio y sobre todo de intervención, más que hablarnos de una realidad ‘real’ de lo que éste es, nos dice mucho de lo que Occidente ‘es’.

Numerosos factores y elementos políticos, sociales, culturales, geoestratégicos y económicos han situado en los últimos años al musulmán en lo que denomino “el Otro por antonomasia”. Esta representación se ha materializado a través de la construcción del sujeto ‘mujer musulmana con hiyab’. Sujeto-objeto, en cuya ‘fabricación’ confluyen discursos orientalistas, desarrollistas y feministas para dar lugar a la desafortunada imagen monolítica, victimizada, retrógrada, subdesarrollada, reprimida y en resumen, de inferioridad que se ha hecho hegemónica mediante su presencia –a menudo concretizada en sonoras ausencias– en el panorama mediático, social y político nacional e internacional. Sin embargo, ésta es bien afortunada en sus resultados, de cara a la muy autocongratulatoria imagen que mecánicamente refleja, en su efecto boomerang, de un ‘nosotros’, desarrollados, libres, liberales y liberados. Superiores, en definitiva.

El hiyab es un término árabe que se relaciona con la prescripción islámica que designa una disciplina moral, conductual, estética y social, caracterizada principalmente por la modestia y la humildad. Esta prescripción religiosa aparece en numerosas aleyas del Corán y se dirige tanto a hombres como a mujeres, adoptando el carácter de obligatoriedad para ambos sexos, de manera similar a cómo se recoge en el cristianismo y el judaísmo.

Sin embargo, para las mujeres, esta recomendación se materializa en unas formas estéticas concretas que varían considerablemente en función del contexto donde se practique. Las diferentes y muy variadas interpretaciones que se han realizado de las aleyas 24:31 y 24:59 específicamente han conducido a amplios debates sobre la relación directa o no de éstas con una posible obligación de las mujeres de cubrir su cuerpo y de la medida en que han de hacerlo.

Consecuencia de estos debates y también de los contextos culturales, étnicos, sociales, políticos e incluso geográficos y metereológicos específicos, son las muy variadas tipologías estéticas y filosóficas que pueden observarse a lo largo y ancho del planeta. Normalmente, la voz hiyab se refiere a la forma de practicar esta prescripción que se lleva a cabo mediante el uso de una prenda que cubre la cabeza dejando al descubierto el rostro por completo. Últimamente, los debates sobre la regulación del hiyab y del burqa’ –otro término que designa una estética cultural característica de las mujeres afganas de la etnia pashtún– han convertido a algunos artículos de la prensa europea en ejemplos de recopilaciones de las tipologías de ‘velo’ de las mujeres musulmanas.

‘Colonialidad’ sobre los otros

Ahora bien, si se plantea el uso del hiyab como una problemática relacionada con el uso de simbolismo religioso en un supuesto ‘espacio público’ laico, no viene de más recordar que el llamado ‘espacio público’ no son los ciudadanos, sino las instituciones que pertenecen al Estado, que es aconfesional. Lo que lleven o dejen de llevar los ciudadanos, sea símbolo religioso, político o de cualquier índole entra en el ámbito de su derecho a la libertad ideológica y religiosa.

En España, este derecho se contempla en la Constitución, que estipula que “nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencia”, dimensión interna que se deriva de la libertad religiosa y confesional y que se considera ilimitada. Sin embargo, el tema se reconduce en su planteamiento a una cuestión de “derechos de las mujeres” en ocasiones, en otras se analiza desde el prisma de una lógica integracionista de ‘los inmigrantes’ en ‘nuestras’ sociedades, y algunas veces se trata desde un punto de vista securitario.

Estos debates esconden consistentes componentes de poder, dominación, control, violencia epistémica, humillación y en resumidas cuentas, de ‘colonialidad’ sobre los Otros. Y mucho me temo también, sobre todo en referencia al insignificante, por inexistente, ‘problema’ sociológico del burqa’ –lo que en todo caso podría encontrarse en muy aislados casos en Europa es el niqab–, que se trata más bien de un ‘problema’ de visibilidad del Otro, en nuestras ‘desarrolladas, democráticas, progresistas y libres’ sociedades europeas.

Por supuesto, tampoco olvido mencionar que discutir sobre la regulación del hiyab y luego del burqa’, proporciona interesantes mecanismos electorales y también de ocultación de los problemas políticos, económicos, sociales e identitarios que realmente acucian en los diferentes países que conforman Europa, comenzando por los problemas de acusada impopularidad de Sarkozy, por ejemplo, que fue el primero en suscitar exitosamente la cuestión del burqa’.

Los argumentos que articulan dificultades para hacer comparaciones entre las formas de llevar hiyab de las mujeres musulmanas, con los hábitos y togas de monjas y curas, se basan en que los segundos ponen en práctica su religiosidad y espiritualidad partiendo de la autonomía y la libertad, cuando en el caso de las mujeres musulmanas no es así. Afirman categóricamente que las mujeres musulmanas son víctimas insalvables de un brutal y oscurantista patriarcado que las ‘obliga’ a cubrirse reprimiendo sus insostenibles deseos de mostrar sus cuerpos, dando por sentado que nadie en su ‘sano juicio’ podría elegir libremente llevar hiyab. Incluso, aquellas mujeres que afirman llevarlo con autonomía y libertad, se engañan a sí mismas, “no saben lo que quieren”.

Quiero recordar a propósito que conectar la cuestión del hiyab con una supuesta “sociedad de origen” de la inmigración, no es sino un mecanismo para alejar social, cultural, histórica y geográficamente de nuestras cartografías al Islam y negar que forma parte de ‘nosotros’ y de ‘nuestra’ realidad, muy a pesar de muchos. Finalmente, por citar el corolario del progresismo, el “hay que darles libertad para llevarlo, ya se lo quitarán cuando se desarrollen” implica no poco racismo y xenofobia.

Parece ser que los agresivos procesos de privatización han alcanzado un estadio conceptual, intelectual, moral y espiritual tal que algunos sectores, grupos, personas e incluso culturas se han apropiado del monopolio de los significados de desarrollo, igualdad y libertad. De modo que éstos se ven realmente coartados, pero donde más, es precisamente en su versión capitalista neoliberal.

Sirin Adlbi Sibai / Dep. de Estudios Internacionales Mediterráneos, Universidad Autónoma de Madrid

sábado, 25 de septiembre de 2010

Europa xenófoba

En un mundo interdependiente lo que nos queda es el respeto a unos valores de tolerancia y paz

Manuel Castells| 25/09/2010 (www.lavanguardia.es)

La cuestión no es que Sarkozy deporte a gitanos sin respetar sus derechos legales y humanos, sino que el 82% de los franceses le aplauden. Al igual que los marselleses, en una ciudad con el 25% de musulmanes, apoyando la prohibición de las llamadas de los muecines a la oración, algo así como prohibir repicar las campanas. Los suizos fueron más directos al aprobar en referéndum la prohibición de nuevos minaretes. A alemanes y franceses les hubiera gustado imitarlos. El veto al burka en la calle (Francia, Italia) o en edificios públicos (Catalunya) aprobado por la ciudadanía es expresión de racismo e intolerancia disfrazada de protección de la mujer olvidándose de preguntarles a ellas. Aunque los racistas explícitos son minoría, indicadores de xenofobia (asociada al racismo) muestran su rápido incremento hasta constituir una actitud mayoritaria en toda Europa.

En España, en el 2000, el 36% quería leyes más restrictivas sobre la inmigración; en el 2004, el 56%, y actualmente, el 75%. Estudios muestran que la xenofobia tiene trasfondo racista. Porque la percepción de extranjero está ligada a inmigración y esta a culturas y etnias diferentes. Pero lo que se rechaza son ciertas culturas y ciertas etnias. En España no hay hostilidad, sino respeto, por alemanes, ingleses, franceses y otras gentes de buen vivir, mientras que los gitanos nacionales siguen sufriendo discriminación y hostilidad popular. En Francia, haber nacido en el país y haber sido naturalizado a los 18 años no garantiza seguir siendo ciudadano, según otra ley de Sarkozy (¿qué piensa ahora la humanitaria Carla Bruni?) por la cual pierden la nacionalidad si tienen un incidente violento con la policía, sanción desproporcionada que en ningún caso podrían sufrir franceses de pura cepa. En Italia ser inmigrante ilegal conlleva cárcel, aunque sus empleadores apenas se arriesgan a una multa.

En este cóctel de intolerancia el antiislamismo es el principal ingrediente, ahora asociado al estigma de terrorismo potencial. El 55% de los musulmanes europeos se sienten cada vez más discriminados.

Con 25 millones de musulmanes en países de la UE, concentrados en las grandes ciudades, el enfrentamiento religioso-cultural prefigura la violencia bajo todas sus formas. Las élites políticas azuzan o toleran la xenofobia por intereses electorales de baja ralea. Unos para ganar votos, otros para no perderlos. Y esto va con casi todos los partidos y en todos los países salvando a unos pocos políticos que no traicionan valores fundamentales aunque les cueste perder apoyos de una ciudadanía exacerbada en sus miedos. Incluso el progre Zapatero apoya públicamente a Sarkozy en contradicción con la posición de los europarlamentarios de su partido. Es así como las deudas con según quiénes le llevan a olvidarse de aquellos a quienes prometió que no les fallaría. Ya se lo recordarán llegado el momento.

Las causas de este subidón de xenofobia son conocidas porque hay abundante investigación sobre el tema. La primera es la crisis económica y el aumento del paro. Muchos creen que los inmigrantes les quitan el empleo y contribuyen a bajar sus salarios.

En otro plano, el deterioro de la escuela pública se atribuye a la multietnicidad de sus alumnos. La delincuencia, pequeña o grande, se asocia con la inmigración. Cada uno de estos motivos no tiene apenas base empírica. Por ejemplo, la inmigración fue un factor muy positivo en el crecimiento español entre 1995 y 2005 porque contribuyó a aumentar la oferta de trabajo, con salarios moderados, y a incrementar la demanda de bienes y servicios para los nuevos residentes. La tasa de delincuencia es más alta entre la población autóctona que en la inmigrante, una vez se controla el efecto de la edad. Pero no insistiré en contraponer datos a emociones pues no se trata de un problema de conocimiento, sino de sentimiento. Y ese sentimiento está dominado por el miedo, miedo a una globalización incontrolada, a una identidad cultural amenazada, a una economía desarticulada, a la inseguridad del empleo y a la desconfianza en los políticos.

Como lo que nos quedaba de moral cristiana de amor al prójimo se lo llevó el viento de la perversión (palabra del Papa) en el seno de la Iglesia y como los principios de derechos humanos quedan para los pudientes que se los pueden permitir, ¿por qué no atrincherarnos en lo nuestro, hacer respetar nuestras leyes y costumbres y reservar para nosotros los puestos de trabajo, la educación pública y la sanidad asistencial?

Primero porque no podemos, porque no hay economía europea (salvo las escandinavas) que lo resistiera, tanto por la necesidad cuantitativa de mano de obra como porque los inmigrantes son más baratos y más dispuestos a aceptar cualquier trabajo por su vulnerabilidad. Cuanto más ilegales, más vulnerables y más apetitosos para explotarlos.

Segundo, porque ya están aquí y sin mejorar las condiciones en sus países de origen se quedarán si pueden. Por eso deportar gitanos podría prefigurar deportaciones masivas de ilegales que ya practican Italia y Francia. Tercero, porque no se trata sólo de inmigrantes, sino de minorías étnicas y culturales ya enraizadas en Europa. Obligarles a renunciar a su identidad es una provocación que enfrentaría a millones de personas e incitaría reacciones extremas ¿En nombre de qué se declara alienígena la religión islámica? ¿Volvemos a una guerra de religiones?

En fin, el romper con la tolerancia y el respeto del otro que nos enorgullecían como europeos es un viaje sin retorno. En un mundo interdependiente, con una economía de capa caída, cuando buscamos inversores chinos para salvar el automóvil y capitales árabes para reflotar bancos, en un planeta donde Europa es un 15% de la población, lo que nos queda es el respeto a unos valores de tolerancia y paz que nos hagan sentirnos bien en un entorno competitivo y violento. A las malas, perdemos. Nuestra última esperanza está en ganarnos el respeto del nuevo mundo por nuestra altura moral.

Pero ¿por qué usted y yo tendríamos que preocuparnos por la ola de racismo e intolerancia que recorre Europa?

viernes, 24 de septiembre de 2010

El Ayuntamiento de Murcia amplía el cementerio musulmán

Permitirá doblar el número de fosas que hay en la actualidad

Fuente: Ayuntamiento de Murcia, 24.09.10

El Consejo Rector de Urbanismo (en la foto vemos una imagen de su reunión) ha aprobado provisionalmente la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para la ampliación del cementerio musulmán, situado en Espinardo.
Se trata de una ampliación de 1.813 metros situados al suroeste del cementerio musulmán actual. Esta actuación la realiza de oficio Urbanismo a petición de la Concejalía de Sanidad con el objetivo de cubrir las necesidades sociales existentes.
Con este proyecto se doblará la capacidad del cementerio musulmán actual, que cuenta con alrededor de 110 fosas.
Tras la ampliación, la mezquita que hay en esa zona quedará en el centro del cementerio musulmán.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El miedo a ofender

Artículo de Manuel Ruiz Zamora
Diario de Sevilla (www.diariodesevilla.es), 23.09.10

IMAGINEMOS por un momento que uno de esos publicitarios que en la actualidad se disfrazan de artistas para acceder a los quince minutos de gloria a los que, según Warhol, todo el mundo tendría derecho, concibiera una performance consistente en quemar un indeterminado número de ejemplares de la Biblia. El pretexto, puesto que cuanto más frívola e inconsistente es una realidad más necesitada se encuentra de justificación teórica, podría ser, por ejemplo, protestar contra los crímenes de la Inquisición. Previsiblemente, se produciría alguna protesta más bien rutinaria del Vaticano y, finalmente, la performance se celebraría con la asistencia del propio artista, algún crítico de arte amigo suyo y la inevitable parejita gafapasta que aún mantiene la ingenuidad de creer en las virtualidades transgresoras de los fenómenos artísticos.

Cuando en el año 2005, a raíz de la publicación en un periódico danés de unas caricaturas de Mahoma, se produjo aquella oleada de manifestaciones (en las que murieron, hay que recordarlo, más de cincuenta personas) que se extendieron por el mundo árabe, tuvo que ser una joven somalí que había padecido en sus propias carnes todas los abusos y humillaciones, sin excluir la mutilación genital, que el Islam reserva a las mujeres, la que le recordara a Occidente que el derecho a ofender constituía una conquista inseparable de la libertad de expresión. En un discurso pronunciado, no por casualidad, en Berlín, Ayaan Hirsi Ali comparaba el fanatismo islamista con el totalitarismo soviético y asimilaba la actitud cobarde de los intelectuales que reclamaban comprensión con la sensibilidad ofendida de los fanáticos a la de aquellos otros que antes de la caída del muro habían puesto en duda los horrores del comunismo.

Ayaan Hirsi Ali había sido la guionista de la película Submission, que contenía una escena en la que, sobre el cuerpo desnudo de varias mujeres musulmanas, aparecían caligrafiados con tinta roja algunos de los versículos del Corán que denigraban más enfáticamente la condición femenina. Poco tiempo después, el director de la película, Theo Van Gogh, sería asesinado por un islamista radical en plena calle. Sobre su pecho, clavada con puñal, había una carta para Hirsi Ali en la que, entre otras cosas, le vaticinaban un final idéntico al del director holandés. Tras un largo periodo en el que tuvo que vivir oculta y protegida, la activista somalí emigró a Estados Unidos, en donde habrá asistido con infinita perplejidad al revuelo que se ha armado por el anuncio de un predicador pirado de organizar una quema de ejemplares del Corán para conmemorar los atentados del 11-S.

Aunque el reverendo Terry Jones comparte nombre con uno de los componentes de los Monthy Python, carece, desde luego, del talento que demostraron los humoristas ingleses para perpetrar una blasfemia tan irreverente y divertida como La vida de Brian. Como sabía Buñuel, el arte de la blasfemia exige cualidades que no están al alcance de cualquiera. Ahora bien, por más esperpéntica que sea la figura de este iluminado no se le puede negar el mérito de haber puesto en evidencia hasta qué grado de papanatismo se está llegando en Occidente en relación a determinadas expresiones ideológicas y culturales.

El miedo a ofender se está convirtiendo en una de las restricciones más preocupantes a la libertad de expresión. Cada grupito con veleidades identitarias despliega una susceptibilidad ante el agravio que suele ser inversamente proporcional a la libertad que se concede para arremeter (incluso físicamente) contra cualquiera que se atreva a rozar siquiera alguno de sus símbolos fálicos. En Murcia, por ejemplo, unos empresarios desprevenidos, ante la avalancha de amenazas yihadistas que han recibido en su página web, se han visto obligados a cambiar el nombre de su discoteca (La Meca) y a modificar algunos de los elementos arquitectónicos y decorativos del local. Los representantes de la comunidad islámica de Murcia han condenado las amenazas, pero no han tenido inconvenientes en decretar qué cambios consideraban imprescindibles para dejar de sentirse ofendidos.

Cuando el Congreso de los Estados Unidos estaba debatiendo la derogación del delito de quemar la bandera, hubo un senador que basó su apoyo a la abolición en que ello permitiría identificar con más facilidad a los "gilipollas" (assholes). El esmero con el que se cubren el rostro los sempiternos quemabanderas de la Diada catalana viene a demostrar que el senador no iba del todo desencaminado. ¿Cuáles debería ser los límites del derecho a ofender? Hirsi Ali defendía que únicamente aquellos que estuvieran determinados por la ley. Yo creo, sin embargo, que habría que contemplar también los que se derivan del sentido común y del decoro. Quien transgrediera lo primero incurriría en un delito; quien lo hiciera con lo segundo, en una genialidad o una simple gilipollez.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un informe judicial afirma que abrir mezquitas en polígonos es "segregar"

Un perito del Tribunal Superior señala que los oratorios en zonas industriales alientan el "aislamiento" de los musulmanes y van contra la convivencia

www.elpais.com

LLUÍS VISA - Lleida - 21/09/2010

La decisión de trasladar y abrir centros de culto musulmanes en polígonos industriales supone "la segregación de un colectivo a un área apartada e inadecuada que en nada favorece la relación con los demás estratos de la sociedad". "Comporta un distanciamiento y aislamiento en el orden social" que contraviene "la legislación urbanística autonómica", que promueve la cohesión social. Es la conclusión del arquitecto y urbanista Jordi Griñó, perito judicial designado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para evaluar la decisión del Ayuntamiento de Lleida, gobernado por el PSC, de ceder suelo en un polígono para que la comunidad musulmana traslade allí la saturada mezquita de la calle del Nord. Este centro de culto ha sido cerrado dos veces en los últimos dos meses por sobrepasar el aforo.

El informe judicial, el primero que se conoce de estas características, es fruto del recurso contencioso administrativo presentado por los industriales de la zona contra la decisión municipal. Su importancia radica en que, en caso de seguir el juez sus conclusiones, cuestionaría la política seguida por numerosos municipios catalanes de sacar del casco urbano los centros religiosos musulmanes, muchas veces tratando de evitar las protestas de los vecinos. El perito concluye que los centros de culto deberían situarse en "zonas residenciales".

El alcalde de Lleida, Àngel Ros, manifestó ayer que el informe solo es una prueba más de las muchas que tendrá que analizar el juez. "Lo que sí puedo decir es que el terreno municipal cumple toda la normativa para que la comunidad musulmana pueda construir una mezquita". El imán de este colectivo también rechaza el solar municipal, aunque no ha formulado la renuncia por escrito.

El perito judicial sostiene en el informe que una mezquita en una zona industrial resulta "insostenible" e "impertinente en alto grado". La convivencia de la actividad industrial y el tráfico constantes de vehículos pesados es, según Jordi Griñó, "hostil" a unas ceremonias que deben gozar de un ambiente sosegado y sin perturbaciones. Los edificios industriales, sigue el informe, producen molestias e insalubridad, "lo que tiene una incidencia directa en la calidad de vida de los usuarios" de la mezquita.

El perito también concluye que la implantación del oratorio en suelo industrial va contra la utilización racional del territorio y la movilidad por los constantes traslados que deberían efectuar los fieles en una zona mal comunicada por transporte público. El acceso más directo al centro de culto, según el informe, obliga a cruzar por dos pasos bajo las vías del tren hasta un espacio habilitado como aparcamiento, en un recorrido de 600 metros sin aceras ni alumbrado público, inseguro tanto para peatones como para turismos. El solar queda a 2,2 kilómetros del centro de Lleida, lo que supone 26 minutos andando.

El perito propone en sus conclusiones, con "caracter de orientación", seis emplazamientos, todos ellos situados en zonas residenciales, aunque también afirma que "históricamente, los centros de plegaria han estado vinculados a lugares aislados", pero en ningún caso en "recintos industriales".

El informe fue presentado ayer por la Asociación para la Sostenibilidad de los Polígonos el Segre y Entrevies de Lleida, cuyo abogado, Santiago Solsona, considera que el informe aporta suficientes argumentos como para impedir la construcción de la mezquita en el polígono. "Quieren quitar la mezquita de Guatemala para llevarla a guatepeor", aseguró Solsona, que pidió a la comunidad islámica que piense bien si acepta trasladarse al polígono.

martes, 21 de septiembre de 2010

Pedro Morata, socio de La Isla: “En el fondo hemos hecho todo esto para la tranquilidad de la gente”

Fuente: www.la-actualidad.com , 20.09.10

Los acontecimientos sucedidos a lo largo de la semana pasada han significado, sin duda alguna, un punto de inflexión para los cinco empresarios que decidieron devolver a la vida la Discoteca “La Meca”, centro de ocio conocido por todos los aguileños, edificio emblemático que desde 1987 ha acogido fiestas, bodas, noche-viejas y demás momentos especiales de la vida cotidiana de aguileños y visitantes.

“La Meca”, es un referente de la ciudad que un día cerró sus puertas, pero que nunca antes había suscitado polémicas con la comunidad musulmana. Por ello, a todos ha sorprendido que 24 años más tarde, un pedacito de Águilas haya tenido, no sólo que ser modificada arquitectónicamente, sino que puestos a realizar cambios, ya nunca más se llamará “La Meca”, sino “La Isla”.

Pedro Morata
, en calidad de socio de la discoteca nos explica dichas modificaciones se han llevado a cabo única y exclusivamente para tranquilidad de los clientes.

Pregunta.- El tema estrella de la semana pasada ha sido La controversia surgida a raíz de las amenazas islámicas. Pero hay mucho de leyenda urbana… ¿No es cierto?

Respuesta.- A mi, una de las leyendas urbanas que más me han llamado la atención es la del senegalés que “supuestamente” viene a pedir trabajo y que decide no trabajar cuando ve que hay unos versículos del Corán en la discoteca. Es que eso es contradictorio, porque no va a venir un practicante de la Ley Musulmana a pedir trabajo a una discoteca que lleva el nombre de algo que le ofende, es que se cae por su propio peso, además es que no existe ningún tipo de versículos del Corán. Otra segunda leyenda urbana, que no sé si tomármela como tragicomedia, es la que cuenta que esto es simplemente una campaña de publicidad que hemos orquestado nosotros. Nos conceden un poder mediático increíble. A nosotros nos han llamado de “Le Monde” o de “Al Jazeera”.

P.- Pero además es que la discoteca “La Meca”, ahora “La Isla”, cuenta en plantilla con personal musulmán.
R.- Yo sabía que nuestro Jefe de Seguridad es practicante de la religión Musulmana, pero es que anoche nos enteramos que el 80% de nuestro personal de seguridad es musulmán. La verdad es que a raíz de todo este lío nos estamos enterando de un montón de cosas.

P.- Al final, ¿crees que todo esto ha podido tener algún tipo de influencia positiva?
R.-Pues eso es una incógnita, nosotros lo que hemos hecho ha sido ante la posibilidad de que ocurriera algo negativo, cambiar el curso de los acontecimientos y que se convierta en algo positivo, yo supongo que ahora todo esto se cortará de raíz. Porque todos esos exaltados, locos, cabreados, que nos “hackeaban” la Web, llenándola de amenazas, con las que luego los medios de comunicación se nutrían para trasladar a papel o televisión como “amenazas a tal y cual” y obviamente producían inseguridad a la gente. Ahora ya no existe tal problema, así que no hay más noticias, ahora sólo hay tranquilidad y por eso la gente va a poder seguir viniendo con total normalidad. A mí me queda la curiosidad, la duda, de saber cómo va a afectar esto, porque pienso que como somos como somos, es posible que ahora tenga más morbo venir a la discoteca.

P.- ¿Qué mensaje les mandarías a esos que dicen que habéis perdido la batalla?
R.-Pues le diría que en el fondo hemos hecho todo esto por la gente de Águilas, para su tranquilidad. Sabemos perfectamente que nadie viene aquí por el nombre, vienen porque les gusta, porque no tienen que salir de su ciudad para divertirse, vienen por todo que le hemos venido ofreciendo, por el trato, por la calidad, por el trabajo duro que hemos realizado. Y, aunque somos conscientes de que a muchos les fastidia que hayamos cambiado el nombre, yo quiero simplemente decirles eso, que lo hemos hecho por vosotros, por vuestra tranquilidad, que no considero esto una batalla perdida.

P.-Y a los políticos, ¿Les diría algo?
R.-Con nosotros se ha puesto en contacto solamente el vicesecretario nacional de Comunicación y Diputado del Partido Popular, Esteban González Pons, que nos ha dicho que quiere venir aquí a estar con nosotros, a darnos un abrazo y a brindarnos su apoyo.
No sabemos nada absolutamente ni del Gobierno Central, ni de ningún Ministerio. Por parte del Ayuntamiento de Águilas, el alcalde nos hizo llegar una información de que habían ido representantes de la comunidad musulmana a decirle que deberíamos cambiar el nombre, y que él les dijo que nosotros éramos un empresa privada y él no tenía nada que decir al respecto.
La verdad es que yo me he sentido muy solo en la resolución de este problema y como ciudadano español y empresario me he sentido abandonado, en un problema que parecía de Estado: “Si no hacéis esto, si no hacéis lo otro, haremos una guerra del Islam contra España”. Yo sé que eso no va a pasar, porque esos son correos electrónicos que escribe un loco en un momento dado, pero ante la dimensión nacional que había tomado el tema, me ha sorprendido muchísimo que no nos llamara nadie, ni siquiera para asesorarnos un poco, que nos dijeran: “Oye tened consideración con esto, no hagáis lo otro” pero nadie, no nos ha guiado nadie, desde el Ministerio de Interior a la Delegación de Gobierno, no nos ha llamado absolutamente nadie.
Yo he visto, una tibieza y un pasotismo en este asunto, que por momentos me ha parecido el guión de Torrente donde nosotros, unos pequeños empresarios de un pueblo, estábamos resolviendo un problema del país.

P.-¿Puedes garantizar públicamente que el problema está zanjado, que tras la rueda de prensa y las reformas que vais a realizar, la gente puede venir con total tranquilidad?
R.-Lo primero que quiero decirle a la gente es que la discoteca es la misma que era, que lo único que hemos hecho, ha sido quitarle un símbolo de media luna que tiene 20 centímetros, que realmente ni lo veía nadie, ni muchos sabían ni que estaba ahí, porque la media luna de la cúpula no era algo que estuviese muy a la vista; hemos cambiado también el remate, la parte final del torreón, que simulaba un minarete y ahora va a ser un faro, y también hemos cambiado el nombre, que eso si que es un tema un poco más sensible, pero es que el resto de la discoteca es el mismo. Seguimos teniendo seguridad y tranquilidad como hemos tenido hasta ahora, si esto se ha estado llamando “La Meca” y ha habido gente molesta pero aquí no ha pasado nada. Ahora, lo que ha sucedido es que se ha hecho público lo que nosotros sabíamos internamente, le ha podido crear intranquilidad a la gente y hemos eliminado el problema para que nadie tenga intranquilidad a la hora de venir, ni nadie pueda publicar nada, ya no hay ni excusa ni motivo. Luego la discoteca es la misma, las fiestas van a ser las mismas y la atención y calidad seguirán siendo las mismas.
Así que las 102.00 personas que han venido, quieren seguir viniendo y ellos son los que nos dan fuerzas.
De hecho, la discoteca no ha cerrado en ningún momento, este problema apareció el domingo 12 de septiembre, y el viernes 17, tan sólo 5 días más tarde, ya habíamos puesto solución.
Si esto no hubiese tenido la dimensión en medios de comunicación que ha tenido, generando así una alarma generalizada, nosotros probablemente no le hubiésemos dado tanta importancia, porque hubiéramos tomado esos mensajes como cosas de niñatos.

P.-¿Crees que los medios de comunicación ha sido demasiado alarmistas al respecto?
R.-Yo entiendo el trabajo de los medios de comunicación, se encuentran un tema que informativamente tiene miga y simplemente lo trasladan a los titulares, pero, sí que veo que ha habido medios de comunicación que han sido bastante irresponsables, ya no digo el tinte que le dé cada uno en sus titulares, si lo hace más o menos exagerado, eso cada uno le da la versión que quiera, porque han hablado de amenazas y es cierto que las hemos recibido, pero publicar, por ejemplo, que Santiago Cañizares es propietario de la discoteca y está amenazado por “Al Quaeda”, por favor. Además no ha sido un medio de comunicación cualquiera, vamos a ser un poco responsables. Algunos deberían hacer ejercicio de contención y de autoanálisis, porque encima, cuando Cañizares, a través de su representante legal, emitió un comunicado desmintiendo vinculación alguna a nivel de propiedad con la discoteca, todavía el mismo medio de comunicación, publicaba “a pesar de que Cañizares lo desmiente, podemos demostrar que tiene una participación”.
Pero bueno, creo que se han ganado una demanda, tengo entendido que Cañizares está con sus abogados a punto de presentar una demanda importante”.

Nunca iré a La Meca

Quim Monzó escribe hoy este artículo en La Vanguardia:

Finalmente han cedido, los propietarios de la discoteca La Meca, de Águilas (Murcia). Cosa lógica, porque nadie es tan heroico ni tan estúpido como para arriesgarse a morir por esa futesa. Por eso, tras hablar con representantes de la Unión de Comunidades Islámicas, han decidido cambiarle el nombre. A partir de ahora se llamará La Isla, retirarán dos arcos que hay en la entrada, una media luna de la cúpula y una especie de minarete. La decisión se toma después de que un senegalés rechazase una oferta de trabajo en la discoteca porque, según él, el nombre ofendía sus sentimientos religiosos y, acto seguido, la noticia corriese entre los islamistas. Al cabo de nada, la web de la discoteca fue hackeada y los yihadistas llamaron a la lucha contra los intereses españoles en general y los de la discoteca en particular. Los ulemas de Marruecos echaron más leña a la hoguera. Al Arabiya dijo que el nombre del local constituía una ofensa. Iran Radio Islam concluyó que era un insulto a La Meca.

Deslumbrante. A pocos kilómetros de Águilas, en Mazarrón, hay (o al menos hubo) una discoteca llamada El Vaticano y nadie protestó nunca. En Barcelona, Carles Flavià, tras su fructífera experiencia como sacerdote católico, abrió una disco en la calle Borrell y le puso Baticano. Y tan felices todos. En A Coruña hay un bar llamado Santa Sede, decorado con cruces y motivos cristianos. Y en ninguno de esos casos ha pasado nada. Además, comparar a La Meca con el Vaticano no es apropiado, porque La Meca es una ciudad de más de 1.700.000 personas, que representan un mundo más complejo que la estricta Kaaba. La equivalencia católica de La Meca sería, pues, Roma. Entonces, es como si no se pudiese poner el nombre de Roma a ningún local público –Il Caffè di Roma, por ejemplo– porque Roma es ciudad santa para los católicos y estos se ofenderían. Pero es que, además, hay otra diferencia más importante: cualquier ciudadano del mundo –sea de la religión que sea, o no profese ninguna– puede entrar en Roma y en el Vaticano y pasearse por donde quiera. En cambio, en la ciudad de La Meca no entras si no eres musulmán. Tal cual. Si eres cristiano, budista, ateo, hinduista, pastafarista o cualquier otra cosa que no ponga a su Alá por encima de todo, te prohíben entrar. Son despampanantes: les ofende que a un establecimiento le pongan el nombre de esa ciudad y en cambio ni les ofende ni les preocupa lo más mínimo que precisamente esa ciudad practique la segregación religiosa más radical del mundo, tanto que no permite la entrada a nadie que no sea mahometano. Manda huevos.

Y que no nos pase nada el día que se enteren de la expresión "andar de la Ceca a la Meca", y de su equivalente catalán: "Córrer la Ceca i la Meca, passant per les valls d'Andorra". Yo, si fuese el Gobierno andorrano, empezaría ya a tomar precauciones.

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100921/54009663328.html

lunes, 20 de septiembre de 2010

Multitudinaria fiesta del fin del Ramadán en Cartagena




Islam en Murcia, 20.09.10

Con más de una semana de retraso y debido a que hemos estado demasiado ocupados con el asunto de la discoteca La Meca, publicamos ahora la información de la fiesta del fin del Ramadán en Cartagena que nos pasó su coordinador, Aziz Mesaoudi, el pasado 12 de septiembre.

"Más de ocho mezquitas en Cartagena organizaron la fiesta del fin de Ramadán en el polígono industrial de La Palma. Acudieron al sitio de la oración más de 1.800 personas, entre hombres, mujeres y niños de todas las nacionalidades (marroquíes, españoles, ghaneses...)

El discurso de la fiesta habló sobre los objetivos de la misma, como la alegría, vivir en paz, y dar una buena imagen sobre el Islam.

Se terminó pidiendo a Alah que mejore la situación económica de la gente del país".

domingo, 19 de septiembre de 2010

La costa mediterránea, la nueva Meca de los marroquíes radicales

Fuente: larazon.es (19/9/2010)

Los integristas «Justicia y Caridad» tratan de comprar locales para fijar sedes en varias ciudades

Los grupos islamistas radicales tienen puestos sus ojos en lo que ellos consideran Al Andalus, España, como un objetivo necesario para la expansión de su integrismo en Europa. Poco a poco, estos grupos se introducen en nuestro país y se establecen cada vez con más miembros en muchas ciudades de España.
El último en dar señales de su ansia de asentamiento en nuestro territorio es el movimiento integrista posiblemente más importante de Marruecos, «Justicia y Caridad», en principio pacífico pero extremadamente radical. Según infomes de expertos antiterroristas a los que ha tenido acceso LA RAZÓN, este movimiento está intentado alquilar locales en la costa mediterránea para establecer sedes fijas desde las que trabajar en diversas ciudades. De hecho, en Tarragona ya lo han conseguido, con el alquiler de un local de 800 metros cuadrados que posiblemente tratarán de comprar más adelante.
Según esos informes, «Justicia y Caridad», de cuya presencia en España ya alertó el Gobierno marroquí hace cuatro años, mantuvo una reunión antes del verano en un local del Ayuntamiento de Armilla, en Granada, en la que insistieron en la necesidad de encontrar un local propio para realizar sus actividades. Por el momento, el movimiento no ha podido asentarse en más lugares por falta de fondos dado que, señalan los informes, no tienen acceso a subvenciones o financiación externa.
Mientras en España ese colectivo integrista organizaba reuniones, en Marruecos los servicios de seguridad detenían a siete mandos de «Justicia y Caridad» por su implicación en el secuestro y torturas de un co-adepto que quería dimitir por no estar convencido de su credo ni de la veracidad de sus principios.
El movimiento, según los informes de los expertos antiterroristas, ya tendría trece sedes en la Península y otras dos en Ceuta, aunque su objetivo final es adquirir locales propios desde los que tratar de difundir sus creencias. Los informes antiterroristas alertan de una actividad cada vez mayor de este grupo y de otras similares como la Salafia Yihadia, que ya ha protagonizado episodios de violencia.

Más procedentes del Sahel
Los informes a los que ha tenido acceso LA RAZÓN avisan de la cada vez más común diversificación del origen de estos grupos implantados en España. Además de los magrebíes, que son mayoría en nuestro país, se están dando cada vez más casos de grupos procedentes de países del Sahel, en donde opera Al Qaida en el Magreb Islámico, la misma organización que secuestró a los cooperantes y que ahora amenaza con atentar en España. Asimismo, la inteligencia ha recibido informaciones sobre la posible presencia en nuestro país de miembros de grupos terroristas del eje afgano-paquistaní, aunque su actividad estaría más centrada en aspectos logísticos o de financiación.
Los informes a los que ha accedido este periódico añaden, dentro de la actividad de grupos radicales salafistas, un apartado sobre otros movimientos como Tabligh Al Dawa y el Partido de la Liberación Islámica. Aunque del primero aseguran que está desarrollando una actividad normal en su expansión, del segundo sí establece vínculos, a través de diversos foros, con la comunidad global de Al Qaida.
Los expertos antiterroristas han detectado varios congresos de diversas ramas de movimientos radicales, tanto salafistas como sufistas, en Cataluña, en donde se produjeros tres casi consecutivos, Murcia y Ceuta. En esta ciudad, como en Melilla, estos grupos están cada vez más presentes.

Alerta
- El movimiento radical «Justicia y Caridad» (Al Adl ua al Ihsan) fue fundado en 1983 (aunque ese nombre lo tiene desde 1987) por Abdesalam Yasín. Es un movimiento socio-político radical con importante presencia en Marruecos, donde a pesar de ser ilegal es tolerado. Allí introduce su doctrina entre los más desfavorecidos mediante ayudas y propaganda contra el Gobierno marroquí.
- Rabat ya advirtió a Madrid hace años de la implantación de este movimiento radical en España. Su presencia es especialmente significativa en la costa de Levante, sobre todo en Cataluña y Murcia, donde trata de fijarse.

«Nuestro jefe de seguridad es musulmán y nunca se ha sentido ofendido»

Fuente: larazon.es (19/9/2010)

La discoteca más famosa del municipio de Las Águilas (Murcia) recuperó ayer la normalidad. Después de la polémica suscitada por el nombre del local, los dueños de La Meca se han visto obligados a ceder ante las presiones musulmanas.

La media luna encima de la azulada cúpula, así como su nombre de La Meca, distintivos más significativos de la discoteca, rebautizada como La Isla, guardaba bastantes similitudes con las mezquitas, pero parte de esos símbolos ya han desaparecido. Aun así, ninguna de estas transformaciones han sido relevantes para los lugareños. Más de 7.000 personas abarrotaron el local el fin de semana como muestra de apoyo a los propietarios.

La trayectoria del local de copas fue suficiente para superar la polémica que crispaba más de veinte años de historia cuando un «hacker» informático, al parecer un radical islámico, llenara la web de la discoteca con amenazas del tipo «os arrepentiréis si no cambiáis el nombre», «estáis usando en vano un templo sagrado» o «arderéis en el infierno».

Los cinco propietarios de La Meca decidieron consultar a las comunidades islámicas en Murcia para acabar con el problema que comenzó cuando un senegalés se negó a trabajar en la discoteca porque diversos símbolos ofendían a su religión, entre ellos, unas inscripciones del Corán, que han resultado ser escrituras similares a la arábiga pero sin ningún significado.

No obstante, uno de los propietarios, Pedro Morata, resaltó no conocer a esta persona ni tener constancia del asunto, si bien hizo hincapié en que «son muchos los trabajadores musulmanes que cada día se esfuerzan por sacar adelante este local de hecho, nuestro jefe de seguridad es musulmán y en ningún momento se ha sentido ofendido».

Tras la visita de los dirigentes de las comunidades musulmanas, los dueños acordaron retirar todo símbolo que pudiera resultar humillante para la religión musulmana como el minarete, que será un faro marítimo y que ha supuesto un coste aproximado de 100.000 euros. Para Morata la actitud de la comunidad musulmana fue de «total colaboración», y criticó que «ninguna autoridad concerniente a este asunto nos ha llamado para nada». Por su parte, el secretario de la Unión de Comunidades Islámicas en España (Ucide) en Murcia, Mohamed Reda, aclaró que tras los cambios, el problema está «completamente zanjado».

La Meca ya es historia... o casi

Fuente: laverdad.es (19/9/2010)
  • Cientos de clientes acuden a la apertura de la disco La Isla, aunque le siguen llamando como antes
  • Muchos aguileños se sienten «perdedores» frente a las amenazas yihadistas y no ocultan su indignación
La discoteca aguileña de La Isla se estrenó este viernes con la actividad de siempre, como si en la última semana no hubiera pasado nada. La tranquilidad fue la tónica en la reapertura de este local sobre el que estos días han pesado amenazas de grupos presuntamente yihadistas. La gente acudió por goteo desde la una de la madrugada y miles de personas se olvidaron de la polémica al ritmo de la música. A algunos, incluso, le sorprendió en La Isla las primeras luces de la mañana.
Antes, a última hora de la tarde, los padres llevaron a sus hijos a la fiesta juvenil que La Isla preparó, como cada viernes, para los más jóvenes. Ni hubo miedo, ni desconfianza. Nada de nada. Ya lo dijo horas antes uno de los propietarios. «Hemos accedido a los cambios que nos pidieron por transmitir seguridad a nuestros clientes», recalcó. Y lo han conseguido. En la reapertura hubo miles de personas, mucha curiosidad y el principal tema de conversación fue, como era lógico, la propia discoteca. Sin embargo, miedo fue lo último que se vivió entre sus grandes salones.
El cambio de nombre y la retirada de la media luna musulmana de la cúpula sí atrajeron la atención de los clientes, que miraban sorprendidos la fachada. El primer día de La Isla tuvo el mismo éxito de afluencia que su antecesora La Meca, pero los clientes, sobre todo los aguileños, tardarán aún su tiempo hasta llegar a familiarizarse con el nuevo nombre.
Después de 23 años, los usuarios siguen -y seguirán- llamando La Meca a la discoteca. «¿Nos vamos a La Meca?», comentaban la mayoría en sus grupos de amigos. Es inevitable y los propietarios de la sala de fiestas deberán aplicarse en la promoción del nuevo nombre para que se vaya ganando la confianza del público. Dos generaciones enteras de aguileños guardan grandes recuerdos de La Meca y será un reto difícil que La Isla se gane la simpatía en breve.
Los argumentos para elegir el nuevo nombre de este local de ocio aún no han calado entre la clientela. La Isla del Fraile y el Faro son símbolos antiquísimos de la ciudad pero no tienen el tirón aún suficiente para sustituir otro símbolo del calibre de la ya desaparecida La Meca. Ambos son monumentos históricos, pero los usuarios de la discoteca no los asocian con ella.
Además, las causas que han generado los cambios no convencen a nadie. La mayoría de los aguileños -y otros clientes de la discoteca- se sienten «perdedores» por las amenazas yihadistas y en los últimos días la indignación en el municipio ha ido en aumento. El enfado se hizo más patente desde que los propietarios anunciaron en su antigua página web que cambiarían el nombre y acometerían varias reformas. Los clientes agradecieron que los dueños pensaran en su tranquilidad para tomar una decisión que afecta a la sensibilidad del pueblo, pero no entienden que otro de los motivos fuese «la incomodidad y molestias evidentes que produce el nombre en la comunidad musulmana». La Isla tiene mucho trabajo por delante.

Una semana en el candelero
La mecha de esta polémica, que ha traído de cabeza a los servicios de inteligencia españoles, se encendió hace algunas semanas, cuando un trabajador senegalés, de fe musulmana, rechazó una oferta laboral de los dueños de la discoteca aguileña. Lo hizo porque, a su entender, tanto el nombre como la estética del lugar ofendían a sus creencias religiosas. Un blog se hizo eco de la decisión personal de este portero el día 25 de agosto y el tema comenzó a difundirse a través de la Red.
De ahí, a que desde Dubai la recogiera el portal de Al Arabiya, la segunda cadena de televisión más importante del mundo árabe, sólo pasaron unos días. Los vídeos de La Meca aguileña saltaron de foro en foro y llegaron a las peores manos: las de un grupo de yihadistas que emitieron serias amenazas y 'hackearon' su web.

El Islam y los 'tontos del cool'

Fuente: Cartas del director - laverdad.es (19/9/2010)

En la estrategia del yihadismo internacional cualquier oportunidad es buena para excitar a través de la Red los ánimos de los islamistas radicales en todos los rincones del planeta. Los ataques contra la web de la discoteca 'La Meca' de Águilas y la aparición de un vídeo amenazador en 'YouTube', desvelados por 'La Verdad', lo han puesto de nuevo en evidencia.

El nombre y la arquitectura de un local de ocio es suficiente excusa para movilizar a quienes, bajo la interpretación fanática de una religión que profesan 1.500 millones de personas, están dispuestos a cometer cualquier atrocidad en nombre de Alá. No estamos en Murcia ante un caso caso de auténtico calado, como las guerras de Irak y Afganistán, la quema de retratos de Mahoma o el conflicto enquistado de Oriente Próximo, pero los integristas islámicos no tienen límites en su sinrazón.

El reciente episodio del pastor de Florida que puso en alerta al mundo al anunciar una quema masiva del Corán el pasado 11-S, como respuesta a la ubicación de una mezquita cerca de la 'Zona Cero', revela que no hace falta mucha leña para provocar un incendio pavoroso. A propósito del peculiar pastor de Florida, la columnista Gail Collins escribía en 'The New York Times' que al menos en Estados Unidos hay una parte no insignificante de la población capaz de cometer todo tipo de locuras. Titulaba su artículo 'La doctrina del 5 por ciento', porque ese es el porcentaje de la población norteamericana capaz de pensar que puede ser divertido inventarse que ha visto una bomba en el lavabo de un avión y decírselo a la azafata en pleno vuelo.

No se trata de personas a las que se ha diagnosticado una enfermedad mental, sino individuos en apariencia normales pero que son capaces de idear disparates como la quema de cientos de ejemplares del libro sagrado de los musulmanes. Entre los radicales islamistas, por un lado, y los que están 'grillaos' por otro, la mayoría de la población de los países occidentales vivimos sobre un polvorín. No termina de gustarme el desenlace del 'caso La Meca', una alianza de civilizaciones improvisada a escala local, porque está propiciado por el temor a los violentos y nos plegamos a una amenaza radical.

Pero tampoco me parece una brillante ocurrencia utilizar el símbolo de la media luna y el nombre de 'La Meca' para un bar de copas con diseño de mezquita, aun cuando no hubiera ningún ánimo de ofensa en quienes lo eligieron varias décadas antes de que el islamismo integrista fuera un serio problema. Los símbolos de todas las confesiones religiosas merecen ser respetados en las sociedades laicas, pero ahora son el último grito entre los 'tontos del cool', esa nueva tribu que pulula por los ambientes nocturnos y que no es más que una variante del inofensivo tonto del pueblo pero en plan urbanita y posmoderno. Si no actuamos con sentido común estaremos más expuestos al peligro de los fundamentalistas y de ese 5% de imprevisibles insensatos.

sábado, 18 de septiembre de 2010

“La Isla”, adiós a 23 años de historia

Fuente: Águilas Noticias (18/9/2010)

La rueda de prensa celebrada en las instalaciones de la ya desaparecida La Meca contó con una asistencia de medios fuera de lo normal. Resulta, cuando menos curioso, que ninguno de los medios de comunicación existentes, locales, regionales y nacionales preguntáramos a Mounir Benjelloun Andaloussi, Vicepresidente de la Federación Islámica de la Región de Murcia, y Mohamed Reda El Qady Sayed: Secretario de la Unión de Comunidades Islámicas de la Región de Murcia, tras ser acusados por ellos de ser los culpables de la polémica creada, al convertir este asunto en una bola de nieve que ha ido creciendo, en lo que parece ser un triunfo del miedo.

Sin ánimo de entrar en polémica y reconociendo como perfectamente válidos los motivos esgrimidos por Pedro Morata para cambiar el nombre y retirar los símbolos supuestamente ofensivos, desconocemos la intención de los representantes islámicos con dicha acusación, sin olvidar que en otras ciudades de España, véase Madrid, existe o existía un local en la C/Huertas situado en los bajos de un convento y donde se podía disfrutar de unas copas excelentes, nadie se escandalizaba y no por ello nos tiraban agua bendita desde las ventanas del edificio, que creemos recordar, además, era de clausura.

Entendiendo también que no se debe dar publicidad a ciertos exaltados, si tenemos la obligación de informar de estos hechos para conocimiento de nuestros lectores y no entrar en la costumbre de “matar al mensajero” algo muy español.

Al fin y al cabo hoy 17 de Septiembre quedan enterrados 23 años de historia, con pausas, pero historia al fin y al cabo de esta ciudad, lo del nombre es lo de menos. Hacia falta en Águilas un local donde tomarse tranquilamente una copa de calidad, algo a lo que se comprometió Pedro Morata antes de la inauguración, lo ha cumplido, y ya lo tenemos.

Adiós a La Meca, bienvenida La Isla.

Cien mil euros, el precio por no molestar a los musulmanes

Fuente: larazon.es (18/9/2010)

Los propietarios de la discoteca «La Meca» de Águilas se han visto obligados a cambiar la nomenclatura del local por el de «La Isla», así como a sustituir diversos adornos arquitectónicos, ante el malestar que ha provocado en la comunidad musulmana el parecido del lugar al de una mezquita.

Tras varios días de incertidumbre por las amenazas recibidas en la página web del local, tales como «estáis usando en vano un templo sagrado», «arderéis en el infierno» y «esto será la guerra del Islam contra España», uno de los propietarios, Pedro Morata, dio ayer a conocer los cambios que se van a realizar en la discoteca para «evitar males mayores» con los radicales islámicos y que supondrán un coste cercano a los 100.000 euros.

Morata, acompañado por el secretario de la Unión de Comunidades Islámicas de Murcia, Mohamed Reda, y por el vicepresidente de la Federación Islámica en la Región de Murcia, Mounir Benjelloun, subrayó que los dueños de la discoteca han llegado a sentirse abandonados y solos. «Ningún representante del Ministerio de Interior, Exterior o Defensa se ha puesto en contacto con nosotros, ni siquiera la Delegación del Gobierno. Nadie nos ha ofrecido su mano para aconsejarnos, lo hemos tenido que decidir cinco empresarios, cinco ciudadanos en absoluta soledad, guiándonos por un solo espíritu, poner fin a un problema que se nos ha presentado y que por momentos parecía que se estaba convirtiendo en un problema de Estado».

En este sentido, el propietario de la discoteca aguileña aseveró que «como español y empresario me he quedado sorprendido de la soledad que nos ha acompañado en un tema de esta envergadura».

Para Pedro Morata, con las transformaciones se acaba la polémica. «Hemos cambiado el nombre de La Meca por el de La Isla, ya hemos retirado la media luna de la cúpula y el minarete lo transformaremos en un faro marinero».

Asimismo, el propietario del local resaltó que con el nombre de La Meca, así como con los demás símbolos del Islam, «nunca se ha querido ofender a nadie». De tal forma, incidió en el respeto a la religión musulmana y a todas en general. «Nuestro jefe de seguridad y otros muchos trabajadores son musulmanes», apuntó Morata.

La Isla abrió anoche las puertas del local de ocio con total normalidad, a excepción de la ausencia de la luna creciente en su cúpula azulada y del nuevo nombre que lucirá a partir de ahora, en referencia a la singular Isla del Fraile, perteneciente a la ciudad costera.

Apaciguar no funciona
El dialogo suele ser la vía más adecuada para solucionar un conflicto entre dos partes, pero si una de ellas lo percibe como desistimiento de la otra, se envalentona y exige más y más. Esto es lo que ha sucedido con el cambio de nombre de la discoteca murciana La Meca, que con su minarete y cúpula azul tiene aspecto de mezquita. Un senegalés de fe musulmana se negó a trabajar allí como portero tras ver que en su interior había versos del Corán. La noticia corrió como la pólvora en el mundo musulmán, que ha utilizado esta anécdota como cadena de enganche en su particular cruzada contra España. El argumento, que el Corán prohíbe mencionar el nombre de Dios en vano.
El terror se ha instalado en el interior de los propietarios del local que, para solucionar el problema, entablaron conversaciones con las principales organizaciones musulmanas de Murcia. Pese a ello, las amenazas han ido creciendo hasta que la semana pasada un «hacker» pirateó la web oficial del local de ocio y exigió el inmediato cambio del nombre de la discoteca.
Finalmente, los dueños han desistido y tanto el nombre como el aspecto serán diferentes y, por supuesto, desaparecerá de su interior el texto del Corán. La decisión llena de buenas intenciones pretende evitar males mayores, pero la experiencia dice que con los radicales islamistas, como con cualquier terrorista, la política de apaciguamiento obtiene un resultado diferente al pretendido.

Respeto, por favor

Fuente: laverdad.es (18/9/2010)

Empieza a convertirse en un mal bastante generalizado el que algunas personas, en sus relaciones con los medios de comunicación, se permiten el lujo de mentir, engañar o tratar de confundir, desde el convencimiento de que ello no sólo está justificado, sino que además les va a salir gratis.

El último ejemplo lo encontramos en la respuesta que uno de los socios de la discoteca antes llamada 'La Meca', Javier Hernández, ofreció este jueves a la pregunta de este periódico acerca de si el nombre elegido para 'rebautizar' el local era el de 'La Isla'. «En absoluto. Nada va a tener que ver con eso», afirmó. Algo sin importancia de no ser porque ayer se confirmó, por supuesto, que se llamará 'La Isla'.

Cabe destacar igualmente la actitud de algún líder religioso musulmán, que ayer señaló, poco más o menos, que eso de las amenazas contra la discoteca era poco menos que una exageración de los periodistas. Quien miente, engaña o trata de manipular a los medios de comunicación ha de ser consciente de que esa falta de respeto se dirige contra los lectores. Y ha de tener claro que si eso ocurre, como ha sido el caso, se dará cumplida noticia de ello.

La Meca es ya una isla

Fuente: laverdad.es (18/9/2010)

La discoteca cambia su nombre y transformará el minarete en faro. Las obras costarán más de 100.000 euros

De un plumazo, los dueños de la discoteca han eliminado los matices que ofendían al pueblo islámico y la han convertido en otro símbolo, en este caso local. La sala de fiestas abrió anoche ya con su nuevo nombre -'La Isla', en referencia a la paradisíaca Isla del Fraile, situada justo frente al local- sin la media luna sobre su cúpula y con la remodelación a la vista del minarete, que se convertirá en un faro marítimo. Los socios saben que con el cambio de nombre se pierde parte de su historia, y por eso han buscado entre la simbología local el recambio perfecto. El 'lifting' de la discoteca, que costará unos 100.000 euros, incluye también la nueva página web www.discotecalaisla.es.
Pedro Morata, uno de los cinco socios, recalcó ayer que estas modificaciones responden a la necesidad de enviar un mensaje de «tranquilidad» a sus clientes y de apaciguar la crispación que arrancó el pasado domingo cuando un integrista cercano a Al Qaida 'hackeó' la web. Desde entonces, las amenazas por correo electrónico fueron constantes: Se llamaba a la guerra entre ambos pueblos o avisaban a los propietarios de que acabarían en el «infierno».
Morata confesó que se sintieron «sorprendidos e incrédulos», pero que en ningún momento se sintieron «chantajeados». Las intimidaciones empezaron hace un mes y medio, y fue el ataque informático lo que alertó a los dueños y a la policía, que inmediatamente contactó con ellos. La cercanía prestada por los cuerpos de seguridad que investigan el caso contrasta, según Morata, con la «soledad» que han sentido desde las instituciones: «Ningún político, ni nadie relacionado con el Gobierno de España se ha molestado en preguntarnos, a pesar que por algún momento parecíamos responsables de un conflicto internacional».
En compañía de Mohamed Reda, secretario de la Unión de Comunidades Islámicas de España en Murcia; y de Mounir Benjelloun Andaloussi, vicepresidente de la Federación Islámica , Morata insistió en que el nombre de La Meca «jamás fue utilizado para ofender» y que sólo optaron por mantener el mismo nombre que tanta popularidad logró a finales de los 80.
Los representantes musulmanes mandaron un mensaje conciliador y quisieron matizar que ninguno de los dos organismos que representan exigió estos cambios y que nada hubiera pasado de no ser por las amenazas terroristas. «Algún musulmán puede sentirse ofendido, pero la discoteca llevaba 20 años sin recibir ninguna queja. Aquí solo estamos para aconsejar porque se sentían inseguros, nada más», aseguraron. Andaloussi definió al Islam como «la religión de la paz», mientras que Reda dijo que cualquier ataque terrorista de grupos islámicos «de mentes cerradas» sería también «un ataque hacia nosotros, porque somos ciudadanos españoles». El Gobierno regional, a través de su portavoz, María Pedro Reverte expresó ayer su «tristeza» por la «intolerancia de determinados colectivos» en lo que respecta a la polémica suscitada.

La Meca toma el nombre de La Isla del Fraile y cambiará su torre y la media luna

Fuente: laopiniondemurcia.es (18/9/2010)

La modificación de los detalles arquitectónicos costará 100.000 euros y tiene el visto bueno de los principales líderes musulmanes de la Región

­La discoteca aguileña La Meca ya no ofenderá más al mundo musulmán. Sus propietarios, ante las amenazas recibidas vía correo electrónico por radicales islamista, han cortado por lo sano con la polémica y, tras reunirse con varios lideres musulmanes y recabar su opinión, han decidido que lo mejor es cambiarle el nombre al local, que ahora pasará a llamarse La Isla, en clara referencia a La Isla del Fraile, la zona donde se encuentra enclavada, tal y como adelantó LA OPINIÓN.

Además, cambiarán algunos detalles arquitectónicos que a los musulmanes les parecen ofensivos por tener clara semejanza con sus símbolos más sagrados: una luna creciente de 20 centímetros situada sobre la cúpula y la parte de arriba de la torre, similar a un minarete, que será transformado para que se asemeje a un faro marítimo, más acorde con la nueva imagen que el periodista Pedro Morata y el empresario Javier Hernández, los propietarios, quieren dar al lugar. Todo ello supondrá un gasto de unos 100.000 euros.

La nueva nomenclatura ha sido elegida como recordatorio a uno de los símbolos del municipio de Águilas, además de que el local se ha convertido este verano en «un oasis en calidad y cantidad de personas: más de 102.000 pasaron y disfrutaron de La Meca y cada sábado, en torno a las 7.000», recordó Morata. El periodista dejó claro ayer ante los medios que la actitud que en todo momento han adoptado los representantes de las comunidades islámicas ha sido de «total colaboración», y que les han ayudado asesorándoles en este cambio de imagen.

Los propietarios recordaron que la denominación La Meca «nunca ha sido utilizada como provocación hacia nadie» y que, durante los 15 años que estuvo abierta antes de su reinauguración el pasado mes de junio, «nunca generó ningún problema ni queja, ni movilización del pueblo islámico».

«Asunto zanjado»

Por su parte, el secretario de la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide) en Murcia, Mohamed Reda, aclaró que después de los cambios, el asunto está «completamente zanjado», e indicó que «siempre hay gente cerrada a la que le interesa movilizar al mundo», al ser preguntado por la existencia de las posibles amenazas islamistas.

Por su parte, el Gobierno regional, a través de su portavoz, María Pedro Reverte, expresó su «tristeza» por la «intolerancia de determinados colectivos» y defendió la actuación de la empresa que, a su juicio, cuando decidió llamarla 'La Meca' «nunca fue con el afán de ofender o perjudicar a nadie».

Gobierno murciano lamenta, sobre la polémica de la discoteca de Águilas, "la intolerancia de determinados colectivos"

Fuente: 20minutos.es (18/9/2010)

El Gobierno regional, a través de su portavoz, María Pedro Reverte ha expresado su "tristeza" por la "intolerancia de determinados colectivos" en lo que respecta a la polémica suscitada por una discoteca de Águilas, cuyos empresarios se han visto obligados, ante las amenazas de radicales islamistas, a cambiar la nomenclatura.

El Gobierno regional, a través de su portavoz, María Pedro Reverte ha expresado su "tristeza" por la "intolerancia de determinados colectivos" en lo que respecta a la polémica suscitada por una discoteca de Águilas, cuyos empresarios se han visto obligados, ante las amenazas de radicales islamistas, a cambiar la nomenclatura.

En este sentido, Reverte ha defendido la actuación de la empresa que, a su juicio, cuando decidió llamarla 'la Meca' —ahora se denomina 'La Isla'— "nunca fue con el afán de ofender o perjudicar a nadie".

"Siempre ha existido esta intolerancia y los empresarios han evitado ese conflicto, respetando todos los intereses, que parece ser que no se respetan igualmente" y han cambiado el nombre, ha subrayado Reverte en la rueda de prensa tras dar cuenta de los acuerdos adoptados por el Consejo de Gobierno.

Buscan captar muyahidines en cárceles españolas

Fuente: Televisa (18/9/2010)

Alerta el Ministerio del Interior español acerca de la campaña de proselitismo en cárceles españolas para captar a fundamentalistas vinculados al terrorismo yihadista.

El Ministerio del Interior ha alertado sobre la labor de proselitismo que se está llevando a cabo en las prisiones españolas para captar a nuevos fundamentalistas del Islam vinculados al terrorismo yihadista. En un documento remitido al Consejo General del Poder Judicial, éste alude al incremento del número de internos en las cárceles vinculados con actividades terroristas, con especial relevancia al denominado terrorismo yihadista.

Esta información surge después de que recientemente se supo que Al Qaeda pretendía cometer nuevos atentados en España como el ocurrido el pasado 11 de Marzo del 2004 en el metro de Madrid.

RADICALISMO

Y es que el extremismo islamista crece cada vez más en España. Sin ir más lejos, una conocida discoteca en Murcia al Este de España, llamada la Meca, se ha tenido que cerrar después de que había recibido comunicados advirtiéndoles de posibles atentados. Primero cambió de nombre y luego tuvo que remodelar toda la parte del interior que simulaba una mezquita.

Desde 1987 existía esta discoteca. Sin embargo ha sido ahora cuando, a raíz del resurgimiento del integrismo, se ha tenido que clausurar.

Los dueños de dicha discoteca están estudiando cambiar el nombre, retirar la media luna que se encuentra sobre la cúpula de la discoteca, porque significa uno de los símbolos del Islam; y eliminar el pequeño minarete que es desde donde rezan los muyahidines en las verdaderas mezquitas.

Hay un resurgimiento de un fundamentalismo cada vez más exacerbado que está confundiendo a la sociedad europea en general.

Islam quiere decir paz y los musulmanes moderados, es decir, la inmensa mayoría buscan eso, la paz con ellos y con sus vecinos.

Sin embargo, un integrismo marginal esta queriendo imponer su ley.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Lagunas en La Isla

Paulino Ros
Islam en Murcia, 17.09.10

Como estaba previsto se ha celebrado este mediodía una rueda de prensa en la Discoteca La Isla (antes La Meca) de Aguilas para explicar a los periodistas de toda España los cambios operados en el local tras las amenazas vía internet de personas que aseguraban profesar el Islam y rechazaban tanto el nombre como la apariencia de mezquita del edificio. Los intervinientes en la rueda de prensa, dos de los cinco socios de la empresa y dos miembros de organizaciones musulmanas de Murcia, han posado ante los fotógrafos delante del cartel con el nuevo logotipo.

La cámara de Islam en Murcia ha captado el momento en el que un cariacontecido vicepresidente de la Federación Islámica de la Región de Murcia, Mounir Benjelloun El Andaloussi (el primero por la izquierda), se negaba a dar la mano al resto de compañeros de posado, mientras el secretario de UCIDE-Murcia, Mohamed Reda (primero por la derecha) ,sonríe satisfecho. Entre ambos, los dos copropietarios: Pedro Morata, que mira de reojo por si Benjelloun se decide a sacar la mano del bolsillo, y Javier Hernández.

¿Por qué Benjelloun se aisla en La Isla?. ¿Acaso no le ha gustado algo de lo que ha visto, oido o percibido?.

Una laguna más en La Isla: la convocatoria de prensa de la empresa propietaria de la discoteca, Ocio La Meca S.L., anunciaba la presencia de "Abudla Odeh, Portavoz Islamistas de Águilas". Odeh no ha acudido a la rueda de prensa.

Y la última por hoy, que subrayo en negrita en el primer punto del comunicado distribuido por la empresa:

"1.- Desde hace un mes y medio aproximadamente, hemos ido recibiendo informaciones directas e indirectas sobre la incomodidad y molestias que al mundo árabe y su religión le producía el hecho de que una Discoteca llevara el nombre de un templo sagrado para ellos como es La Meca. "

To be continued...

La Meca se desprende de su minarete y pasa a llamarse “La Isla”


Fuente: la-actualidad.com (17/9/2010)

Tras cinco días de conversaciones, los socios de la discoteca han tomado una serie de decisiones.

A las 12:00 de esta mañana, tenía lugar en la sede de la discoteca “La Meca”, una rueda de prensa, donde además de Pedro Morata y Javier Hernández, en calidad de propietarios, ha contado con la asistencia de Mohamed Reda El Qady Sabed, Doctor en Pensamiento Islámico y Mounir Benjelloun Andaloussi, Vicepresidente de la Federación Islámica de la Región de Murcia.
Dicha rueda de prensa ha sido convocada para dar a conocer las reformas que se llevarán a cabo, tanto en las instalaciones como en el propio nombre de la discoteca.

Dicho acto ha debido realizarse ante la polémica surgida en la Comunidad Islámica residente en España y fuera de ella, referente a algunos elementos arquitectónicos presentes en la discoteca, así como el nombre de la misma: “La Meca”.

Erigiéndose Pedro Morata como vocal de los cinco propietarios de la discoteca, ha enunciado una serie de puntos:
1- “Desde hace un mes y medio aproximadamente, hemos ido recibiendo informaciones directas e indirectas sobre la incomodidad y molestias que al mundo árabe y su religión le producía el hecho de que una discoteca llevara el nombre de un templo sagrado para ellos, como es La Meca. Manifestar nuestra sensación de sorpresa, incredulidad y por momentos de impotencia ante lo sucedido. Nos hemos vistos envueltos en un tsunami mediático sin quererlo ni pretenderlo. Y nos ha guiado la idea de convertir todo este tsunami en algo positivo para todos, bajo el espíritu de “Tengamos la fiesta en paz”, nunca mejor dicho, tratándose de un local para relajarse y divertirse”
2- “Deseamos manifestar que el nombre de Discoteca La Meca de Águilas es una denominación que data de 1.987 cuando fue inaugurada y que nosotros únicamente optamos por mantener el nombre cuando el pasado 18 de junio de 2010 se reinauguró, después de varios años cerrada y en estado de abandono. Pensamos que para facilidad y mayor conocimiento de todo el mundo, lo mejor era mantener un nombre para todos conocido. Añadir que este edificio está declarado por el Gobierno Regional de Murcia, en 1987, como Centro Recreativo y de Ocio Musical de Interés Social, categoría que mantiene y cuya certificación obra en nuestro poder”
3- “La denominación La Meca, nunca ha sido utilizada como provocación hacia nadie, sino que imaginamos que en su día, su primer propietario, pensó en hacer algo diferente y atractivo a lo conocido. Discoteca La Meca, es ha sido un lugar sentimentalmente querido y unido a la vida de muchos aguileños que han crecido pasando ratos de ocio y tranquilidad en ella y que incluso ha sido lugar de celebración de bodas y acontecimientos de centenares de familias de Águilas y fuera de ella.”
4- “La denominación La Meca, es un término muy común utilizado habitualmente para darle importancia a un destino o a un hecho. Por lo tanto utilizado como algo positivo y que da prestigio, como La Meca del cine, por ejemplo”
5- “La estructura y diseño de la Discoteca La Meca, con algunos elementos que recuerdan a una mezquita como el minarete o la cúpula, no fue construido por los actuales propietarios, sino que data de 1.987 y durante los 15 años que estuvo abierta no consta que generara ninguna queja ni problema”.
6- “Ocio La Meca quiere expresar su máximo respeto a la religión musulmana y desea un ambiente de convivencia pacífica con todo el mundo. De hecho, la discoteca La Meca tiene trabajando personal de religión musulmana, entre ellos el Jefe de seguridad y varios de sus miembros.”
7- “La voluntad de La Meca es simple: resolver un problema local, que se nos ha presentado de forma colateral, involuntaria e inesperada. Así mismo poner las condiciones necesarias para que españoles y árabes, sin distinción de raza, color o religión, se sientan cómodos y atraídos por venir a nuestra discoteca y divertirse, celebrar su boda, su cena de empresa, como ha sucedido a lo largo de la historia en esta discoteca”.

Por su parte, los dos representantes islámicos presentes en la mesa, se han declarado anti-extremistas, dejando claro que este tema podría y debía haberse abordado desde la tranquilidad con los propietarios de la discoteca, desde el momento en el que surgieron las controversias. Erigiéndose como ciudadanos españoles, conocedores de la existencia del Estado de Derecho y de la libertad ideológica y religiosa, ambos, esperan que la situación se normalice y no se tomen represalias por parte del pueblo español, ya que, en todo momento, han situado como responsables de que la situación se fuera de las manos, a una serie de medio de comunicación.

Por lo tanto, y debido a la intranquilidad que pudieran producir todos los acontecimientos sucedidos, en base a los clientes de la discoteca y por las molestias e incomodidades que se podrían estar produciendo a la comunidad musulmana, la dirección de la discoteca de La Meca, ha llevado a cabo tomar las siguientes decisiones:

a) “Contactar con los representantes de la comunidad islámica, para así conocer de primera mano la dimensión del problema, solicitando de paso la colaboración de éstos para acabar de raíz con este asunto”.
b) “Mantenernos al margen de todas las derivaciones que este pequeño problema tenga que ver con cuestiones de índole mayor como las relaciones entre España y el mundo musulmán”.

Por su parte, la Comunidad Islámica, de manos de Mounir Benjelloun Andaloussi, en representación de la Federación Islámica de la Región de Murcia (FIRM) y Mohamed Reda Al Qady, secretario de la Unión de Comunidades Islámicas de Murcia, Doctor en Pensamiento Islámico, se ha comprometido a publicitar y comunicar este acuerdo bilateral, a todos los seguidores, de su religión, como muestra de concordia y comodidad.

Estas han sido las siguientes medidas adoptadas por parte de los propietarios de la Discoteca:

1) Retirar de encima de la cúpula, el símbolo de la luna creciente.
2) Modificar el diseño del capuchón de la torre de la fachada principal que recuerda un minarete, pasando tras la reforma a asemejarse más a un faro marítimo, ya que así irá más acorde con la nueva temática de la discoteca.
3) Por que el nuevo nombre de la discoteca no es otro que LA ISLA, como referencia a la aguileña Isla del Fraile.

La nueva dirección web es: www.discotecalaisla.es

La discoteca 'La Meca' accede a retirar una media luna y un falso minarete

Fuente: elmundo.es (17/9/2010)

El secretario de la Unión de Comunidades Islámicas en Murcia, Mohamed Reda el-Qady, ha declarado que han llegado a un acuerdo con los propietarios de la discoteca 'La Meca' para que se cambie el nombre y modifiquen elementos del local para concluir la polémica suscitada tras un ataque a su web en Internet por parte de radicales.

Reda el-Qady visitó ayer el local de ocio en compañía de representantes de los propietarios para ver "in situ" lo que había provocado el airado ataque de unos desconocidos, contra el que expresó su total rechazo, si bien se mostró partidario de los cambios que se llevarán a cabo para finalizar este asunto.

Según ha señalado, los cambios supondrán también la retirada de una media luna sobre una cúpula del local, dos arcos en la entrada, así como la modificación de una especie de minarete que existe en esta macrodiscoteca, con más de veinte años de historia y reabierta al público este verano.

"Quitar los motivos ofensivos" es para el secretario de UCID algo necesario para dar por cerrado este turbio asunto, por lo que no entendería que una vez cerrado este acuerdo "continúen nuevos ataques en Internet".

En la discoteca hay algún arco de estilo árabe, pero los representantes islámicos que la visitaron no lo consideraron ofensivo, por lo que continuarán tal como están.

Para Reda el-Qady, "no es la forma de actuar en absoluto" la que llevaron a cabo unos desconocidos colgando en Internet un vídeo llamando al boicot contra España por culpa del nombre de una discoteca, y aseguró que la razón que escondía ese ataque ha sido intentar polemizar con ese asunto, a sabiendas de que cualquier polémica en Internet "corre como el fuego", agregó.

Concluyó que la discoteca "lleva mucho tiempo ahí con el mismo nombre" sin que nadie se hubiera dado cuenta de estas ofensas. Sin embargo, una vez reabierta al público se iniciaron unos ataques que da por zanjados, ahora que se ha aclarado la situación.

MAS VALE MORIR DE PIE QUE VIVIR ARRODILLADO

Fuente: VMPress (17/9/2010)

Las amenazas doblegan a la discoteca La Meca que cambiará su aspecto por miedo a los grupos islámicos.

Los propietarios de la discoteca La Meca, ubicada en Águilas, han llegado a un acuerdo con representantes de la Unión de Comunidades Islámicas para cambiar el nombre al centro de ocio, así como "para modificar elementos del local" que han molestado a este colectivo, según explicó Reda el Qady, secretario de esta organización.

Tras las amenazas y ataques recibidos a través de internet, que están siendo investigadas por la Guardia Civil, y el asalto y bloqueo de la página web del establecimiento, sus dueños han cedido a la presión. Además del cambio de nombre, han acordado retirar una media luna sobre una cúpula del local y dos arcos en la entrada. También modificarán una especie de minarete instalado dentro de la macrodiscoteca, que fue uno de los lugares más populares de la noche murciana en la década de 1980.

Javier Hernández, uno de los propietarios de la sala, que reabrió este verano, insistió ayer en que en ningún momento pretendieron agraviar al colectivo musulmán. "Sólo somos empresarios y no hemos querido ofender a nadie. Recuperamos el nombre y la decoración porque nos traía buenos recuerdos", explicó. Se da la circunstancia de que a pocos kilómetros, en Mazarrón, existía una discoteca llamada El Vaticano por la que nadie protestó nunca.

Sin embargo, en los foros y en las redes sociales muchos murcianos discrepan con la cesión que han hecho los propietarios a la comunidad islámica. "Tengo buenos recuerdos. Entonces íbamos de fiesta a la discoteca La Meca, y comprábamos en La Meca de los Pantalones, y no pasaba nada. Esto es un chantaje", señala en uno de estos foros David García, de 44 años.

Boicot a España

La polémica arrancó el pasado agosto, cuando un residente de origen senegalés rechazó una oferta de trabajo en esta empresa porque el nombre ofendía a su religión. La primera reacción fue la de un grupo de radicales, que colgó un vídeo en la red en el que pedía boicotear los intereses españoles y llamaba a la lucha contra quienes nombran a Dios en vano. La noticia se extendió por la red hasta el punto de que la página web de la discoteca fue hackeada, cambiando la imagen corporativa por un fondo negro y un mensaje que instaba a cambiar el nombre o asumir una "guerra entre España y el mundo musulmán".

Los ulemas de Marruecos se sumaron a los ataques y se pronunciaron contra el PP, partido que gobierna en Águilas, por "promocionar" y "dar autorización para poner el nombre de La Meca a una discoteca". Grandes medios de comunicación musulmanes, como Al Arabiya, también consideraron el nombre del local como una ofensa. Incluso Irán Radio Islam calificó este hecho como "un claro insulto a La Meca".

Por su parte, Mohamed Hamed Ali, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), reiteró que el nombre de Meca "es sagrado" para los musulmanes, porque "es el lugar hacia donde se dirigen cuando hacen sus plegarias y rezos" y "porque en él descendió el Corán sobre el Profeta". "Llamar La Meca a una discoteca es grotesco y constituye una falta de respeto al islam", sentenció.